Deterioro e ilegalidades en propiedades que aún esperan su cesión tras quince años
10 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El Ministerio de Defensa dio al Concello de Ferrol un tirón de orejas. Antes de ceder oficialmente sus propiedades, revisó minuciosamente los bienes que pasarán a manos municipales. A través del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (Invied) realizó «una nueva depuración física y jurídica de los inmuebles» que se incorporarán al acuerdo, que deparó más de una sorpresa. Ocupaciones ilegales, presencia de ganado, imposibilidad de acceder a las propiedades... Todo un rosario de llamativas «anomalías» en seis de las propiedades, de las que responsabiliza implícitamente al Ayuntamiento, por no haber cumplido con el deber de conservación que le confería el convenio firmado en el 2007 para su mantenimiento y custodia.
La Voz ha recorrido los espacios mencionados por el «técnico competente» enviado por Defensa a escrutar sus dominios en Ferrol. El veredicto es similar al recogido en el escrito oficial. Coincide el diagnóstico de «grave deterioro» que arroja Defensa. Y se constata la presencia de animales que campan a sus anchas, pastando en frescos prados que la falta de uso ha convertido en tranquilos espacios.
Diez parcelas
Pero además de los seis espacios aludidos en el informe ministerial -el antiguo acuartelamiento del Sánchez Aguilera, el Cuartelillo de Marinería de la calle María, el antiguo polígono de tiro de Catabois, el de Doniños, el polvorín de Mougá y el cuartelillo de Monte Covas- la maleza y el abandono se ha comido también las otras propiedades del convenio: las dos últimas incorporaciones, la estación de radio de Mandiá y el observatorio de Monteventoso; la estación torpedista de la Armada (San Felipe) y el campamento de Covas.
La prehistoria del convenio con Defensa se remonta a 1990, aunque no fue hasta 1999 cuando se retomaron de forma seria las negociaciones. Quince años de espera y tres acuerdos distintos para un hito clave para el desarrollo de la ciudad.
El Sánchez Aguilera debía albergar nuevas posibilidades residenciales, además de la residencia universitaria, la Ciudad de la Justicia y una superficie comercial. En la estación de radio se asentarán los primeros metros cuadrados de suelo industrial de Ferrol. Y en Covas se prevé un albergue y una zona de autocaravanas. Todo, todavía pendiente de que Concello y Defensa lleguen, por fin, a un acuerdo.
El último plazo anunciado por el Ayuntamiento es que la firma y su aprobación en pleno llegará antes de diciembre. Por ver está si será el definitivo.