Turismo industrial

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón LA GÁRGOLA

FERROL

21 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La semana ha estado marcada en Ferrol por la exitosa celebración del congreso de turismo industrial. Con esta iniciativa la ciudad ha dado un golpe encima de la mesa. Tras haber comenzado a explorar esta senda, con mucho futuro, ha manifestado su intención de seguir recorriéndola.

¿Es una panacea para la zona? ¿Un gran elefante blanco? No. Pero es otro elemento que suma. Y mucho.

Ferrol y su comarca están, en materia de turismo, ante un punto de inflexión. Ha llegado el momento de dar el salto. De profesionalizar. De tomárselo muy en serio. Porque, como todos los mercados, este también destila una competitividad salvaje.

¿Qué juega a favor de estos lares? Sus reclamos. Una cosa es que los tengamos delante de las narices todos los días y nos hayamos habituado a ellos y otra, bien distinta, es que no posean, en algunos casos, el rango de excelentes. Y, además, peculiares. Lo que supone otro valor añadido.

La materia prima prolifera. En el ámbito industrial, en el artesano, en el gastronómico, en el paisajístico, en el patrimonial, en el marítimo... El conjunto de pinceladas que conforman las comarcas de Ferrolterra, Eume y Ortegal forman un tapiz impresionante. Colorido. Ahora se trata de sacarle el máximo partido. Hay que respetarlo, mimarlo, presumirlo y trabajarlo.

Falta que las voluntades necesarias se pongan a arrimar el hombro y que las rivalidades y las miradas a los ombligos se dejen de lado. Ese, como casi siempre, será el mayor escollo a sortear.