Las dificultades económicas y de gestión marcaron algunos de los asuntos trascendentales para el desarrollo de la ciudad
01 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.«Nadie gana unas elecciones: las pierde el anterior. No gané por méritos propios, y José Manuel [Rey Varela] habrá ganado por deméritos míos», sentenció Vicente Irisarri. Unas palabras que fueron recibidas entre gestos de escepticismo, sobre todo porque los cinco alcaldes se esforzaron en exponer los logros de sus respectivos mandatos. Uno de los principales destacados por Manuel Couce Pereiro es haber conseguido tirar en 1993 un tramo de muralla militar, 242 metros de tapia junto a la antigua puerta del astillero. Cuestión polémica que todavía se mantiene viva... y la mayor parte del muro en su sitio. Relató cómo le pidió a un secretario de Estado de visita en la ciudad sustituir todo el tramo por una verja. Y tras llevarlo in situ aseguró: «Eso es fácil». Y se inició. Ahora pide que se realice y que se permita el acceso al Arsenal para que se pueda disfrutar de ese patrimonio.
Pero a polémicas gana la plaza de España. «Somos moi amigos todos, pero tamén hai que dicilo: era todo mentira», dijo Xaime Bello. Se refería así a los dos «furados», el económico y el urbanístico, que el PP atribuyó a los nacionalistas. «Levamos a culpa de todo e nós non fixemos nada», alegó recordando que las obras se iniciaron un año antes de que saliesen del gobierno y que no ejecutaron su proyecto para la plaza. «E seguimos levando vareadas», dijo, admitiendo que «si, sacamos o cabalo aquel 4 de xullo». Y pidió un debate monográfico para poder abordar el tema.
Juncal no quiso iniciarlo allí. En su balance recordó cómo firmó el primer convenio con Defensa. «Después Vicente [Irisarri] firmó otro. Y ahora espero que el alcalde firme el definitivo». Recordó los problemas económicos de su mandato. Hasta tal punto que el entonces edil de Obras, Manuel Bustabad, le pidió en julio 6.000 euros para reparar un bache en Caranza que «se tragaba los coches» y generaba numerosas indemnizaciones por reclamación. «No encontramos el dinero hasta septiembre», recuerda.
Irisarri destacó su impulso a la participación ciudadana y la inyección del Plan E. «Un momento que me llegó al alma», rememoró, fue cuando al acudir a Telleiras a supervisar unas obras fue recibido con cohetes. «Nadie había ido antes», asegura.
Aliviado de no tener que hacer aún balance, Rey Varela reconoció la ventaja de la estabilidad de su gobierno frente a la «contracción de gasto». «Ferrol es una ciudad que ha tenido muchos proyectos inconcretos», dijo, ante lo que afirma tener «máximo compromiso y máxima dedicación» para atajarlo.
los principales proyectos de cinco mandatos y medio