Con otros ojos

Beatriz García Couce
Beatriz Couce EN LA GRADA

FERROL

29 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

No será el maná, pero la llegada de cruceristas a la ciudad -este año llegarán unos 50.000- supone una vía de ingresos principalmente para el comercio y la hostelería, afectados como pocos por una crisis de consumo que ha barrido decenas de negocios en Ferrol. Les recibe un marco incomparable, la entrada de la ría entre castillos, punto neurálgico desde el que cientos de personas despiden a los buques de sello made in Ferrol, y ya en tierra una bonita fachada marítima. Pero la estampa que se encuentran los que se adentran en la ciudad andando asusta.

Es cierto que el comercio y la hostelería están haciendo esfuerzos por aprovechar la afluencia de los visitantes, que sin poder competir con otros lugares gallegos, como Santiago, se están recomendando rutas por parajes increíbles, como As Fragas do Eume, pero queda mucho camino aún por recorrer. El potencial de la comarca es enorme. Solo hay que creérselo y explotarlo.

Son tiempos duros en los que para los pequeños negocios rascar euros para proyectos que a veces no tienen una rentabilidad inmediata es tarea complicada. Pero hay que ilusionarse. Dejemos que nos miren con otros ojos. Hay ruina y locales vacíos, pero también jardines con vistas increíbles y edificios con encanto. Nadie duda de que hay mimbres. El turismo, que ha jugado un papel secundario en la economía comarcal, puede ser una pata de la diversificación. Los turistas ya están aquí. Hagamos que quieran volver.