El alcalde alude a «problemas urbanísticos» para los que busca solución
15 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Los problemas crecen en el centro comercial Porta Nova. Casi veinte años después de su apertura, el edificio municipal está sin recepcionar por el Concello. Es decir, el Ayuntamiento nunca llegó a realizar el trámite de verificación para comprobar si el inmueble se ejecutó o no de acuerdo a lo recogido en el proyecto y a los requerimientos municipales. Así lo confirmaron fuentes de gobierno local y lo admitía tácitamente el alcalde, José Manuel Rey: «Sé que hay problemas urbanísticos. Entiendo que no está recepcionado». Sin embargo, el regidor no supo concretar cuáles son esos obstáculos ni por qué en su momento -el centro comercial se comenzó a construir en 1994 y se abrió en noviembre de 1995- la administración local no llegó a recibir la obra de un edificio municipal. Pero sí aseguró que su equipo «está trabajando» para resolverlo.
Esta circunstancia no ha impedido que en todo este tiempo el Concello haya actuado libremente en un edificio de su titularidad. Preguntado sobre si el Ayuntamiento reclamará responsabilidades por defectos constructivos en el inmueble, tras el desplome parcial de una fachada el pasado martes, argumentó que «no es la cuestión más importante pedir responsabilidades por algo que se ha producido hace años».
Algunas fuentes aluden a que el centro comercial se encuentra en una situación urbanística «irregular» y «fuera de ordenación» con respecto al plan especial que permitió la construcción de la plaza, del centro comercial y del aparcamiento subterráneo en la parcela que ocupaba el estadio Manuel Rivera. Estos problemas bloquearían sacar de nuevo a concesión la gestión de Porta Nova, rescatada por el actual gobierno local.
Sin embargo, el concejal de Urbanismo, Guillermo Evia, niega cualquier irregularidad. Y defiende que el edificio cumple con el plan especial y el PXOM. «El único problema que hay es constructivo», defendió en referencia a las deficiencias en el muro exterior de la fachada.
No obstante, señaló que para intentar revitalizar el centro comercial se plantea un nuevo diseño y una posible remodelación de los espacios para aumentar la superficie, siempre hasta el límite permitido, que podría requerir la modificación de volúmenes y una modificación del plan general. Aunque «se altere o no la superficie, lo más lógico es modificar el plan especial», dijo el edil. Evia incidió en que el interior del edificio no corre riesgo alguno.