Ramón Arteaga es el coordinador de uno de los dos másters internacionales de la Universidade da Coruña. La titulación se denomina Mestrado en materiais complexos: análise térmica e reoloxía y se imparte por primera vez durante ese curso entre las aulas del campus de Ferrol y las de la universidad francesa de Diderot.
-¿Cómo va la experiencia?
-Estamos ya con el segundo trimestre, pero se puede decir que la primera edición es un éxito a pesar de que algunos de los alumnos, sobre todo los españoles, no se han matriculado en todo el programa, aunque podrán completarlo durante el próximo curso.
-¿Habrá novedades para la próxima edición?
-Siempre podremos ajustar algunas cosas, pero la verdad es que estamos muy contentos del funcionamiento global de este programa, sobre todo por todo lo que aporta a los estudiantes, que tienen que presentar su trabajo en un evento en junio en París y ante representantes de empresas de ámbito internacional. Incluso había la posibilidad de que hicieran las prácticas en Oregón, pero curiosamente los españoles han elegido a firmas de aquí.
-¿Y los estudiantes franceses?
-El programa se basa en que realizar una parte de las clases en Ferrol y la otra en la Universidad francesa de Diderot y ambas etapas han ido muy bien. Los franceses se han acoplado muy bien en Galicia.
-Estrenaron la residencia universitaria, ¿les gustó?
-Solo tres se quedaron en esas instalaciones; el resto buscaron otros alejamientos, pero sí estaban muy contentos.
-¿Tienen ya solicitudes para la próxima edición?
-Pues la verdad es que muchas y de países como México, Chile o Venezuela. También de España, pero el plazo para los nacionales no se abre hasta junio.