Afirma que ya están muy avanzados el diseño y la ingeniería del flotel
05 mar 2014 . Actualizado a las 13:19 h.Después de un cuarto de siglo sin que Navantia Ferrol construya un buque civil, el astillero arranca el programa del flotel para Pemex, bautizado oficialmente como BAP (Buque de Apoyo a Plataformas). Jesús Fernández, su máximo responsable, considera que «supone una gran oportunidad para la compañía, que cuenta con recursos y experiencia demostrada tanto en la construcción de buques militares, buques civiles convencionales o buques offshore». Admite que «los requerimientos de cada cliente señalan estrategias diferentes, pero para eso la compañía se ha estado preparando en las claves de movilidad y flexibilidad, adaptando siempre nuestra máxima capacidad técnica y profesional para concentrarla en los programas que lo requieran. Y eso es lo que estamos haciendo ahora con el BAP».
-Desde el punto de vista técnico, ¿se precisará de adecuación de instalaciones o procesos para ejecutar este contrato?
-El proceso constructivo que se ha previsto y las instalaciones actuales de Navantia se adaptan perfectamente a la fabricación de este buque.
-Tras la firma del encargo, ¿en qué fase se encuentra actualmente? ¿Cuáles son las tareas que se están llevando a cabo y cuáles son las que se harán antes del arranque de la construcción propiamente dicha?
-Tenemos prácticamente finalizado el diseño y un gran avance en la Ingeniería de Desarrollo. Una vez lanzado el programa, ya estamos con el armador en la fase de aprobación de planos y validación de las soluciones constructivas para acometer cuanto antes el inicio de trabajo en los talleres.
-¿Se ha fijado ya una fecha para el comienzo de la construcción en los talleres? ¿Y de los principales hitos, como puesta de quilla o botadura?
-El plazo es uno de nuestros retos fundamentales en este programa y además, una de las exigencias contractuales de nuestro armador. Por eso, estamos trabajando en el diseño de una estrategia constructiva que garantice el desarrollo de un proceso de fabricación ordenado y con margen suficiente para el cumplimiento de la fecha de entrega fijada para el 16-7-2016.
-El flotel que se fabricará en Ferrol será idéntico, según aseguró Pemex, al que se hará en Barreras. ¿Se sincronizará el proceso entre los dos astilleros?
-El armador PMI, nuestro cliente, ha manifestado su interés de que los dos buques que se van a construir en Ferrol y en Vigo fuesen iguales. Y Navantia, que tiene una decidida política de gestión orientada al cliente, hará todo lo posible dentro del marco contractual con PMI para satisfacer este deseo. Los astilleros de Vigo y de Ferrol son muy diferentes en cuanto a instalaciones y capacidades y por eso es muy difícil hablar de una sincronización de las dos construcciones. Cada proceso tiene sus tiempos establecidos y esto condiciona la programación de los hitos constructivos tradicionales (comienzo de corte, puesta de quila, botadura, etc.). De todas formas construyendo el mismo buque para el mismo armador, hay campos de intercambio y de sinergias muy aprovechables para beneficio del proyecto y por supuesto de los dos astilleros.
-Ha dirigido el programa del «Juan Carlos I», el mayor buque de la Armada española, y ahora le toca ponerse al frente del barco de menor tonelaje de los últimos que se han fabricado en Ferrol.
-Es cierto que el trabajo en el Juan Carlos I supuso para mí una experiencia importante. Pero la complejidad de los proyectos no tienen muchas veces nada que ver con su tamaño. El BAP es un proyecto complejo y apasionante y supone todo un reto para Navantia. Lo que siempre nos ha dado los mejores resultados han sido el trabajo en equipo de todo el personal involucrado en el proyecto, el esfuerzo generoso y constante de cada uno y la aplicación del sentido común para hacer las cosas bien y a la primera como norma.