Denuncian el abandono del barrio y reclaman actuaciones urgentes
23 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El paso del tiempo ha dejado su huella en forma de abandono en el barrio de Canido. Los vecinos han mostrado su preocupación por el envejecimiento de una zona que reflejan los cada vez más numerosos edificios en ruina, una cuestión que más allá de mera estética supone un riesgo para los residentes que espanta a potenciales nuevos inquilinos. Los representantes vecinales demandan del Concello la elaboración de un censo de casas en ruinas y el establecimiento de un plan de actuación para su recuperación.
Pretenden con ello atajar una situación que devora ya numerosas calles y solares, que cubren la maleza. Recuerdan el caso de la calle Atocha, donde hubo hace unos meses un derrumbe parcial que obligó a cortar el tráfico y vallar el inmueble durante semanas, hasta que se ejecutaron actuaciones de urgencia. Y relatan que la situación afecta también a edificios singulares del barrio. También los casos del abandono total durante mucho tiempo, como el edificio recubierto por una envolvente lona verde que permanece con ese aspecto desde varios años.
Que se establezca un listado con los inmuebles en mal estado es solo una de las cuarenta peticiones trasladadas al alcalde, José Manuel Rey, y el concejal de Urbanismo, Guillermo Evia, en un encuentro celebrado esta semana por el que la asociación de vecinos llevaba esperando, denuncia la entidad, casi un año. Junto a la Asociación Cultural Muíño do Vento y la Sociedade Deportiva Canido demandaron una serie de actuaciones «urxentes» para mejorar la calidad de vida urbana en el barrio.
Mejora del transporte público
Reclaman una mejora del transporte público que conecte el barrio, con más líneas y frecuencias, especialmente atendiendo a la conexión con el Marcide y marquesinas para poder resguardarse; la búsqueda de superficies para aparcamientos alternativos, públicos y gratuitos, la eliminación de barreras arquitectónicas o la recuperación de la toponimia del barrio y su adecuada señalización. La entidad considera que las propuestas planteadas tienen un reducido coste económico y que «dependen máis da vontade do goberno municipal que de calquera outra consideración».