Una nieta de Amada García, fusilada en el 1938, tocó ayer en el homenaje que se le tributó en el castillo de San Felipe
28 ene 2014 . Actualizado a las 14:24 h.La ofrenda floral en memoria de Amada García, la mugardesa republicana fusilada el 27 de enero de 1938 en San Felipe, tuvo ayer una protagonista especial. Su bisnieta de 7 años, que lleva su mismo nombre, interpretó al violín el himno gallego bajo la atenta mirada emocionada de los congregados, entre ellos, su abuelo Gabriel, el hijo que Amada llevaba en su vientre cuando fue condenada a muerte.
Dejaron que diese a luz y semanas después la fusilaron. Estaban también las parlamentarias Beatriz Sestayo, Paloma Rodríguez y Yolanda Díaz. Manuel Fernández Pita, de Memoria Histórica, leyó luego, en el cementerio de Serantes donde continuó la ceremonia ante la fosa común, los nombres de otras 17 mujeres asesinadas en aquellos años en Ferrolterra. Este aniversario coincide con la divulgación de nuevos datos que enriquecen la trayectoria de Amada. Son del polígrafo Bernardo Máiz, que anuncia que los publicará en su momento. Sostiene que fue algo más que «vítima pasiva dunha vinganza» porque era una persona con fuerte compromiso. Su condena a muerte no se debió «as pretensións libidinosas dun falanxista mugardés». Porque este personaje era homosexual. Amada militaba en el Partido Comunista de España desde 1935 y compartió estrado nada menos que con la Pasionaria en mítines en Mugardos y Ferrol. Es decir, su condena obedeció a su defensa de la República frente a la sublevación fascista de 1936. Tambien señala que no fue ella quien bordó la bandera republicana, cuestión ya puntualizada hace varios años. Aunque, concluye Máiz, «soubera facela ondear aquel primero de maio de Mugardos (A Pedreira). Como a propia Amada escribiu en decembro de 1937, foi condenada ?por ser mujer y republicana?».