Elena Ponte Prado es consciente de que la situación de crisis económica está pasando factura al marisqueo. Detalla que «a día de hoy, el producto no es esencial para la economía de un hogar». Pero también narra otros problemas que están afectando al gremio.
-¿Cómo está la situación con el furtivismo?
-Muy mal. Es necesario hacer un llamamiento a la Xunta para que se aplique más a la hora de erradicar este problema, porque de momento no se están consiguiendo muchos frutos. Están sacando marisco de zonas C y se está comercializando en el mercado negro, lo que es malo para la salud pública y también para la economía de las cofradías y los mariscadores legales.
-¿Es tan furtivo el que compra ese marisco a sabiendas como el que lo extrae?
-Si no hubiese compradores no habría furtivismo. Yo creo que me he expresado con claridad. Hay que acentuar, por parte de las autoridades, los controles también sobre los compradores del marisco que se extrae de manera ilegal. Y no solo se vende a particulares.
-¿Cómo son las relaciones con la cofradía de Ferrol?
-Cordiales. De momento vamos en sintonía.
-¿Es más partidaria de la negociación o de la movilización?
-Siempre de la negociación. De eso no cabe duda. Es primordial agotar esa vía antes de emprender cualquier tipo de movilización. Pero hay que tener claro que yo soy la patrona mayor de un pósito integrado por socios. Y si los socios deciden en algún momento en asamblea que es necesario realizar protestas, esa decisión será respetada, como no puede ser de otro modo.
«Si no hubiese compradores no habría furtivismo; hay que acentuar los controles»