ferrol / la voz

Los astilleros de la ría ferrolana tienen por delante el año más duro de los últimos diez. Una década después de que estallara la última reconversión, Navantia carece de pedidos en sus plantas gallegas para garantizar ocupación para toda su plantilla y las perspectivas que tiene actualmente tampoco servirían para llenar de trabajo a su censo de operarios, formado por unas 2.300 personas y mucho menos a los de las compañías auxiliares. Su prioridad es obtener pedidos, pero también tiene otras tareas encima de la mesa que tiene que resolver.

encargos

Solo un pedido en el 2013. Después de seis años y medio sin encargos para el diseño o la fabricación de buques, Navantia finalizó el 2013 habiendo sido seleccionada por el Ministerio de Defensa de Turquía para el diseño y la fabricación de un megabuque anfibio, que se construirá en el astillero Sedef. Pese a la importancia económica que tiene para la empresa, en un momento financiero muy delicado, el encargo no reportará ocupación en los talleres, aunque sí generará más de 800.000 horas de trabajo para el departamento de ingeniería y otras plantas de la empresa, como la fábrica de Turbinas, así como sistemas y motores de Cartagena. A corto plazo, únicamente tiene expectativas de que se materialice el contrato para la fabricación de un buque hotel para la petrolera mexicana Pemex. Sin embargo, el fallo en la adjudicación se ha aplazado ya cinco veces y se espera que el próximo 28 de enero se den a conocer los vencedores. Aunque la oferta económica de Navantia ha sido superada por la de una compañía mexicana, fuentes próximas al concurso han asegurado que las condiciones técnicas y de suministro que plantean los astilleros públicos españoles superan a la de su competidor. PMI había asegurado que, con independencia de quien ganase el concurso, los barcos se harían en Galicia.

Proyecto estancado. El Gobierno central planteó a Bruselas una consulta para conocer si la financiación pública del dique flotante que se demanda para la división de Reparaciones podría considerarse ayudas de Estado ilegales, contraviniendo lo pactado en la última reconversión. Pero la UE pidió más documentación a Madrid y el proyecto sigue encallado, pese a ser necesario para Navantia en la ría.

Último año de vigencia. El veto que impide al astillero de Fene fabricar buques civiles y al conjunto de la compañía pública lograr pedidos en este sector por encima del 20 % de la facturación militar finalizará el 31 de diciembre de este mismo año. Navantia tiene puestas muchas expectativas a partir del 2015, principalmente en el sector de la energía eólica marina.

Un programa aparcado. El presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, había anunciado para el pasado 4 de diciembre la presentación de un plan de futuro que iba a fundamentarse en una estrategia de ahorro de costes. Un documento de trabajo preparatorio del programa reflejaba el objetivo de reducir la estructura de la compañía y adelgazar los costes fijos entre un 20 y un 50 %, lo que disparó las alarmas. Los trabajadores y los políticos pidieron su retirada y Navantia aparcó el programa hasta lograr nuevos encargos.

Situación delicada. La falta de nuevos encargos ha lastrado la cartera de pedidos de los astilleros públicos, que ya es inferior a los mil millones de euros, aunque llegó a rondar los 6.000. Su único accionista, la SEPI, ya ha anunciado que precisará de ayuda financiera externa durante el 2014, aunque no ha concretado de qué tipo.

convenio colectivo

Intento fallido. Los sindicatos y la dirección de Navantia alcanzaron un preacuerdo para la firma del convenio colectivo del pasado año, que únicamente tendría vigencia hasta el 31 de diciembre. Se firmó con la oposición de las plantillas de Fene y Ferrol, algo inédito en la empresa pública. Pero el convenio -que implicaba recortes sociales y laborales- no llegó a entrar en vigor, por lo que de nuevo este año habrá que llevar a cabo otra negociación.

Frenar los despidos. La mayoría de firmas auxiliares tienen ajustes y han llevado a cabo casi 3.000 despidos. Para muchas, la obra de Navantia es imprescindible para su pervivencia.

un sector en la encrucijada perspectivas a corto plazo

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

El naval enfila su año más crítico