«No he tenido quejas de padres»

Bea Abelairas
bea abelairas FERROL / LA VOZ

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CÉSAR TOIMIL

Alejando Rey López pertenece a un cuerpo a extinguir, el de los catedráticos de instituto, y al que pertenecieron personajes tan ilustres como Antonio Machado. Aunque los más de 5.000 niños a los que ha dado clase durante 43 años lo recuerdan como su profesor de matemáticas: «Lo que más me enorgullece es que no he tenido quejas de padres, a veces venían a pedir reclamaciones, pero en cuanto les explicaba lo que había quedaban conformes».

Excepto once años que estuvo destinado en el centro de Viveiro, siempre ha formado parte del cuadro docente del instituto Concepción Arenal, que esta noche le rinde homenaje con una cena en Pazo do Monte. Alejandro llegó al centro en el 1970, con 21 años: «Eran épocas en las que los alumnos, solo chicos, se levantaban cuando entraba el profesor en clase e incluso había puertas diferentes para el alumnado», rememora.

Ha dado clase a pupilos que después han llegado lejos en su disciplina, como Gonzalo Fernández Manteiga, al que menciona como una «autoridad en estadística». Sin embargo, ahora que se acercan la entrega de las notas recuerda que los niños más listos no siempre son los que triunfan en las facultades: «Los hay que funcionan muy bien en el bachillerato, pero pinchan en primero de carrera, porque si no hay capacidad de estudios, no hay nada que hacer».

Alejandro Rey reconoce que volverá pronto al instituto, donde su espacio favorito es la biblioteca, a la que ayudó a poner en marcha un blog literario. Sin embargo, anuncia que en su nueva etapa prefiere dejar descansar su faceta de matemático: «Llevo toda mi vida trabajando con la cabeza, pero lo que me apetece ahora es hacerlo con las manos. De hecho, también me hubiera gustado ser ebanista o mecánico y en cuanto pueda volveré al instituto a restaurarles unas mesas».