Unidad

Beatriz García Couce
Beatriz Couce EN LA GRADA

FERROL

El vacío ya está aquí. Nos lo han colocado delante de nuestras narices para dramón de miles de familias y para estupor de toda la comarca, que contempló atónita la salida del último buque que lleva el made in Ferrol en su estructura sin que nada de lo prometido hasta ahora se haya tornado en realidad. Miles de personas arroparon hace pocos días en la calle a los operarios que ya no pueden fabricar barcos, un sentir, una identificación, que no es fruto de la casualidad, sino de un trabajo intenso realizado por los operarios del naval.

Hoy muchos de los comercios de la ciudad están empapelados con los carteles que reclaman el dique flotante o piden soluciones para Navantia, pero hace casi tres años los portavoces de la plantilla tuvieron que aguantar muchas puertas en las narices. Se trabajó la unidad primero dentro de las murallas y también a ambos lados de la ría y después fuera, recuerda un líder sindical que jugó un papel destacado en esta estrategia. En otras zonas del país se preguntan por qué las demandas del naval no cuentan con el respaldo ciudadano y tienen fácil mirarse en el espejo de Ferrolterra.

También hay coincidencia de todas las fuerzas políticas en la necesidad de encontrar una salida urgente para los astilleros y para la comarca, una unidad institucional en la zona en torno a este drama. Pero hay un partido que gobierna en todas las administraciones y tiene en su mano diversas opciones para sacar a Ferrolterra del hoyo. Ya no caben excusas. Tiene que actuar. Lo prometió.