Política de perfil bajo

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón LA GÁRGOLA

FERROL

21 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Como en todo, en política también hay perfiles. Altos y bajos. De nivel o de andar por casa.

Es una lástima que por estos lares, justo ahora, haya tocado política de perfil más bien bajo. Y es una lástima porque pintan bastos, hay muchas sangrías que frenar y se deberían estar dando bastantes golpes encima de la mesa en defensa de la exhausta economía comarcal.

Pero no es el caso. El dogma de los que mandan es claro y repetitivo. Hablar poco y, a poder ser, de cosas de escaso calado. Sobre los grandes problemas, sobre las grandes cuestiones, a callar o a decir obviedades.

El guion, vertical y perfectamente establecido desde Madrid a Ferrol pasando por Santiago, se ejecuta automáticamente, de modo que las personas responsables de dar la cara ante los acuciantes problemas de nuestra zona viven en una especie de limbo donde lo importante no tiene importancia y lo nimio es la novedad.

¿Casualidad? El que suscribe no lo cree. Los cargos no se otorgan porque sí. Y los discursos, repetidos en el tiempo, son demasiado reiterativos para obedecer al azar. Pasen días y caigan panes. Cuando llegue el momento de las votaciones, ya hablaremos de grandes quimeras. Por si cuela.

Tampoco es casualidad que llevemos meses sin que nos visite algún que otro conselleiro o conselleira. O el presidente de la Xunta. ¿Demasiado cara la autopista? Es el perfil bajo.