«É unha honra para min recibir este galardón da cidade que me viu crecer e que me formou como deportista e como persoa. Moitas grazas». Con esas palabras, escritas en el Libro de Oro de Ferrol, agradeció ayer el triatleta Javier Gómez Noya la distinción como hijo predilecto de la ciudad. En un acto celebrado en el teatro Jofre, el bicampeón mundial destacó el nombramiento como «el más especial e importante, o al menos al que tengo más cariño».
Gómez Noya recibió de manos del alcalde, José Manuel Rey Varela, la medalla y el pergamino acreditativo. Y con humildad añadió: «No sé si lo merezco. No hay que perder la perspectiva porque al fin y al cabo solo hago un deporte lo mejor que sé». El triatleta, de 30 años, agradeció los elogios recibidos y el cariño de sus padres, y confesó a los escolares presentes en el Jofre su único secreto: «Para conseguir as cousas na vida o máis importante é traballar duro. Quero animarvos. Loitade polos vosos soños».
Tras proyectarse un vídeo, Aitor Bouza, del Natación Ferrol, Cali Formoso, impulsor de la sección de triatlón del club de Caranza, y José Ángel Rioseco, su entrenador durante una década, realizaron una emotiva semblanza de Gómez Noya.
«É un dos mellores deportistas do mundo, cunha traxectoria impecable marcada polo espírito de superación, traballo e constancia», apuntó Bouza, que agradeció la fidelidad del bicampeón mundial al club de Caranza durante 20 años. Formoso recordó los primeros pasos que dio para permitir la práctica de un deporte que en mayo de 1999, cuando empezó en Ferrol, «era casi desconocido». «Javier marcó un antes y después en el triatlón mundial», añadió el impulsor de la sección de triatlón.
Los valores de esfuerzo, humildad, superación y respeto por los rivales estuvieron presentes en todos los discursos en el Jofre. Y en relación con las trabas que Gómez Noya tuvo para competir en los primeros años de su carrera por un veto de la federación española, Formoso recordó que su arma fue «la fuerza de la razón». «Es respetuoso hasta con todos aquellos que quisieron truncar su exitosa carrera», subrayó.
Rioseco, que pasó horas y horas junto al triatleta en la piscina, concentraciones, viajes y competiciones, recordó su fortuna por haber podido disfrutar los primeros títulos europeo y mundial juntos, y reconoció el valor de otro pilar en la vida de Gómez Noya: «Sin su familia, seguro que no podía estar ahí, especialmente su padre, Javier Gómez Sequeiros, que le inculcó los valores del deporte».
Los portavoces de los cinco grupos con representación municipal acompañaron al homenajeado en el escenario del Jofre. El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, destacó sus resultados, «el mejor deportista ferrolano de todos los tiempos». Y añadió excediendo la lectura deportiva: «En Javier reconocemos muchos de los valores que queremos para la ciudad y para las personas que viven en ella: esfuerzo, tesón y dedicación».
Gómez Noya cerró el acto agradeciendo uno a uno a las personas que le habían elogiado y dejó un reto de cara a los Juegos de Río 2016: «Mellorar, coma sempre, e a única forma de mellorar é acadar o ouro».