La crisis baja los ingresos de todas las lonjas de la comarca

Andrés Vellón Graña
andrés vellón FERROL / LA VOZ

FERROL

ANGEL MANSO

La caída de la facturación en lo que va de año es ya de 600.000 euros

30 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La crisis y la caída del consumo están pasando este año una elevada factura a uno de los sectores tradicionales de la comarca, el de la pesca y el marisqueo.

Hay menos dinero y, como en otros gremios, las ventas están de capa caída, lo que se deja notar en las cifras que presentan las rulas.

Tal y como se plasma en los datos oficiales que maneja la Consellería do Medio Rural e do Mar, las ocho lonjas de Ferrolterra, Eume y Ortegal -Barallobre; Cariño; Cedeira; Espasante; Ferrol; Mugardos; O Barqueiro y Pontedeume- han perdido volumen de negocio en lo que va de presente ejercicio comparado con la misma franja temporal del 2012, que ya no fue bueno.

Desde el 1 de enero hasta ayer se despacharon, en conjunto, un total de 854.984 kilos de pescados y mariscos. Es prácticamente la misma cantidad que en el mismo período del pasado año. Sin embargo, si en el 2012 se ingresaron cerca de 4,2 millones de euros ahora la cifra solo supera levemente los 3,5 millones. En otras palabras, se han dejado de ingresar más de 600.000 euros a pesar de que la cantidad de producto subastado es prácticamente la misma.

La caída es especialmente notable en los cuatro grandes focos de comercialización en la comarca: Cedeira, Cariño, Ferrol y Barallobre.

Las dos primeras rulas, ubicadas en el Ortegal, combinan pescado y marisco. Cedeira, la principal de la zona, pasó de facturar más de 2,1 millones de euros a quedarse en menos de 1,9 millones. Cariño bajó de 507.000 euros a 458.000; Barallobre de 504.000 euros a 424.000; y Ferrol descendió de más de 700.000 euros a 546.000.

Por lo que respecta a los precios medios por kilo -los más fiables a la hora de ver la evolución de las ventas- se observa que también han descendido en esos cuatro focos principales de comercialización.

El contexto

Las perspectivas, de este modo, no son buenas para un gremio que supone uno de los pilares laborales y económicos de la comarca.

De ello da buena cuenta, por ejemplo, el hecho de que las ocho cofradías mencionadas dan empleo a unas mil personas, aproximadamente, contabilizando a los socios. Al margen quedan puestos indirectos en las conserveras, pescaderías, transporte...

Entre el 2008 y el 2012 generaron las rulas un movimiento de cincuenta millones de euros.