Emergencias

Nona Inés Vilariño G MI BITÁCORA

FERROL

16 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Gobernar es priorizar y en la escasez se pone de manifiesto qué es lo que nuestros gobernantes consideran prioritario y qué pasan a la lista de espera del gasto. Por el contrario, en la abundancia el objetivo suele ser gastar sin freno. El pasado reciente de este país está lleno de despilfarro, sin que los gobernantes se ocupasen de prever soluciones para dramas como los que viven en la actualidad tantos ciudadanos golpeados por la crisis.

Un ejemplo paradigmático es lo que ha ocurrido y ocurre con las viviendas de Recimil, cuya función social se hace más necesaria que nunca. Año tras año se elaboran censos que no sirven para nada. Mientras, por procedimientos varios, alguno de ellos fruto de la osadía insolidaria de quien se cree impune para apropiarse de lo que no le corresponde, las viviendas que quedan libres son ocupadas por gentes que, en algún caso, ni viven en ellas habitualmente. Buscar solución a esto es lo que corresponde a un Estado social, que no puede ser ese becerro de oro que reparte prebendas indiscriminadamente sin más criterio que el de un vergonzoso e irresponsable oportunismo político. Nuestro Ayuntamiento tiene la oportunidad de dar ahora un ejemplo de buen gobierno. Búsquese con rigor quiénes ocupan y cómo lo consiguieron las viviendas de Recimil, para, con la fuerza de la razón y de la ley, adjudicar por derecho los pisos ilegalmente ocupados a quien está en una situación de emergencia real. Estos sí serían desahucios incontestables.