«En cada lugar hay una historia»

Ramón Loureiro Calvo
ramón loureiro FERROL / LA VOZ

FERROL

Ramón Loureiro

«En la fotografía -dice-, lo único que importa es tu forma de ver las cosas»

22 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hubo un tiempo, aunque tantos y tantos lo hayan olvidado, en el que Ferrol ocupó un lugar muy destacado en el ámbito de la fotografía española. Fueron los años de lo que entonces se llamaba el salonismo, una forma de fotografiar en la que estaba muy presente la mirada de la pintura. Una estética, además, en la que se valoraba de forma especial el virtuosismo en la utilización tanto de las ópticas como de los materiales de revelado. Y en aquel mundo brillaban, con luz propia, entre otros, dos ferrolanos, el desaparecido y muy recordado Xaime Quintanilla Rico y Manuel, Manolo, Campoy. Se ha dicho, a menudo, que en aquella corriente fotográfica, que recibía su nombre de los salones (exposiciones) en los que se mostraban al público de toda España aquellas fotos, primaba, por encima de cualquier otra cosa, el afán concursista. Pero no es cierto, como el propio Manolo Campoy recuerda: de aquel mundo salieron buena parte de los grandes fotodocumentalistas españoles, y sin duda la mayoría de las grandes paisajistas fotográficos, además de buena parte de los retratistas más brillantes.

El valor de la mirada

«En la fotografía -dice Manuel Campoy-, lo único que realmente importa es tu forma de ver las cosas. Y en cada lugar hay una historia. Yo, en mi caso, presté mucha atención a la necesidad de contar, con las imágenes, cómo estaba cambiando el mundo que nos rodeaba».

«¿Mi rincón preferido...? Toda la ciudad es mi rincón -dice Campoy-. Me gusta ver cómo dialogan los espacios urbanos con el paisaje. Y me da pena que Ferrol esté perdiendo su identidad. Aunque espero que en el futuro todo cambie».

en su rincón manuel campoy

Manuel Campoy (65 años)

Fotógrafo de brillante trayectoria, fue ingeniero técnico en Bazán y (cosa que muy poca gente sabe) aficionado a la cría de peces de acuario.

«Toda la ciudad es mi rincón», dice Campoy, reivindicando el valor de la mirada.