Ilustrísimos ilustrados en el CTB

juana p. luna

FERROL

En la imagen, Eduardo Hermida, el comisario de la muestra Ilustrísimos Ilustrados. <span lang= es-es >foto</span><span lang= es-es > juana p. luna</span>
En la imagen, Eduardo Hermida, el comisario de la muestra Ilustrísimos Ilustrados. foto juana p. luna

17 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Centro Torrente Ballester

Hasta 15 de diciembre

De 11 a 14 H. y de 19 a 21:30 H. de martes a sábado. De 11 a 14 H. domingos

En la sala Máximo Ramos del Centro Torrente Ballester, y como colofón al proyecto desarrollado durante este año por el comisario Eduardo Hermida en el CTB con el fin de mostrar los fondos del Concello de Ferrol, podemos visitar hasta finales de año Ilustrísimos Ilustrados. Siete retratos pintados por seis pintores indisolublemente unidos a la historia cultural de la ciudad dan contenido esta muestra. El retrato más antiguo de la muestra data de 1809 y es el que le hizo al militar Sánchez Aguilera el pintor Agustín Díaz Robles ( 1758-1841), enmarcado en el neoclasicismo, nos muestra un retrato hierático en donde destaca la rigidez tanto en el rostro como en las manos del modelo. Si avanzamos en orden cronológico nos encontramos con la obra del sevillano Esquivel (1806-1857) que tiene como protagonista a Isabel II, sin duda lo que destaca en esta obra es el juego que el autor genera con las telas de los ropajes, las transparencias de las gasas y los brillos de las joyas así como las delicadas líneas del dibujo, sinuosas y amables, todo ello marcado por un sello de romanticismo, estilo en el que se enmarca al autor.

De Vicente Díaz y González podemos contemplar dos obras, Retrato de Concepción Arenal de 1894 y Retrato de la María Cristina de Habsburgo-Lorena de 1895. El primer retrato es un retrato póstumo de la intelectual ferrolana, fallecida en 1893 y hecha a partir de un retrato fotográfico de la misma, destaca en él la interpretación que el autor hace del gesto a partir del blanco y negro de la fotografía, enfatizando más si cabe los marcados rasgos del rostro. En el retrato de María Cristina de Habsburgo-Lorena nos encontramos con la delicada carnación de las manos de la misma así como con un rostro que parece estar envuelto en vapor dotando a la regente de un aire místico y ligeramente enfermizo acorde con las modas de la época. En ambas obras encontramos el gusto del pintor por el estudio de las luces y las sombras en el concienzudo modo de explicar las telas.

En el Retrato de José Canalejas, político y ministro ferrolano, datado en 1907,obra del valenciano Julio Vila y Prades (1873- 1930) podemos observar como el autor se recrea en la luz que parece envolver, incluso manar, del mismo personaje. Destaca la mirada inteligente a la vez que cansada que el pintor muestra del personaje, sin duda un retrato que invita a profundizar en el la personalidad del retratado. Otra mirada interesante en la que Máximo Ramos (1880-1944) genera en el Retrato del Marqués de Amboage de 1932, así mirando al frente busca el encuentro de la mirada del espectador creando un diálogo con el mismo, un ejemplo más del dominio del autor del dibujo. Por último en el tiempo, una obra del ferrolano Collado: Retrato de Gonzalo Torrente Ballester datado en 1947, en donde aparece el escritor sentado en postura relajada mirando al frente a través de los gruesos cristales de sus gafas,

crítica de arte