Una lástima

La Voz CONCEJAL DEL PSOE

FERROL

02 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

ue las vías y espacios públicos de la ciudad presentan un estado lamentable tras año y medio de gobierno popular, comienza a ser, más que una opinión, una evidencia. La ciudad podría, orgullosa, presentarse a un concurso de baches y falsos firmes porque difícilmente encontraríamos un rival a nuestra altura. Nada se salva, vías públicas, paseos marítimos, aceras, el mobiliario urbano roto o desaparecido, semáforos apagados, la maleza invadiendo zonas de tránsito; en una sensación de que la ciudad languidece y se difumina lentamente hasta su muerte definitiva, porque nada se renueva y todo se deteriora.

Y como consecuencia directa la proliferación de accidentes. Porque ni siquiera hay una relación causa-efecto para tanto accidente como podría haber ocurrido en el mandato anterior, con la ciudad levantada en obras como consecuencia de la inversión de varias decenas de millones de euros. Por cierto, sin parangón desde el otro gobierno socialista que trajo la Universidad, el estadio de A Malata y plazas públicas en los barrios.

Unos transforman la ciudad y otros, desgraciadamente, son incapaces de cumplir una simple labor de mantenimiento.

Este lamentable estado de los espacios públicos los convierte además en peligrosos para todos pero muy especialmente para los colectivos más indefensos, nuestros mayores, personas discapacitadas, niños. Debemos garantizar su seguridad, pero el PP, en ocasiones, tiende a confundir el significado del término seguridad, que, créanme, no consiste en excesivos e injustificables despliegues policiales contra ancianos afectados por las preferentes, familias desahuciadas o trabajadores en dificultades. En vez de tantas brigadas policiales deberían desplegar alguna brigada de obras, esta vez sí, de verdad, para seguridad de nuestros vecino/as. ¿Qué fue de la empresa de baches puesta en marcha en el anterior mandato?

En definitiva, ¿hay alguna justificación para este estado de deterioro? Sólo una, la desidia y la ausencia de compromiso. Una lástima.