«No se puede renunciar a la ética»

Ramón Loureiro Calvo
ramón loureiro FERROL / LA VOZ

FERROL

ANGEL MANSO

Académico de número de la Real Academia de Medicina y Cirugía, profesor universitario y hombre de profundas convicciones («No se puede renunciar a la ética», dice siempre), Javier Martínez Pérez-Mendaña acaba de jubilarse como jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Área Sanitaria de Ferrol. Lo cual quiere decir, claro está, que ha puesto fin a más de 40 años de ejercicio profesional. Pero no quiere decir, en cambio, que vaya a desvincularse, al menos intelectualmente, de la Medicina. Ya no tendrá consulta, es cierto. Pero proseguirá su labor como académico. Y continuará compartiendo sus conocimientos, como siempre ha hecho, en congresos científicos.

Porque no hay que olvidar -no, no hay que olvidarlo en ningún momento, y de hecho es bueno insistir en ello- que Javier Martínez Pérez-Mendaña, cuya tesis doctoral fue Premio Extraordinario de Doctorado en su momento, parecía estar llamado, en su juventud, por los caminos de la investigación. Pero él, hijo de un médico de familia muy querido y recordado en Pontedeume, prefirió el ejercicio «activo» de la Medicina. «Mi padre, de hecho -recuerda Pérez-Mendaña, un tanto emocionado por el recuerdo-, tenía la ilusión de que yo continuase sus pasos en Pontedeume. Pero bueno -sonríe...-, a mí, desde el primer momento, me fascinó la medicina hospitalaria, y ese fue el camino que seguí: primero en Pamplona, después en Madrid y, finalmente, aquí, en Ferrol». «Son muchas las cosas que aprendí de mi padre -cuenta el doctor-. Por ejemplo, la importancia de saber escuchar al enfermo. El valor de la relación humana, de tener muy claro que siempre hay motivos para una palabra de ánimo. Que la medicina es un compromiso con la vida. Y la importancia de utilizar el sentido común a la hora del diagnóstico».

El lugar de los recuerdos

Como rincón preferido, elige, en el Pontedeume de su infancia, el escenario de sus primeros recuerdos, el lugar en el que jugaba de niño. Junto al Torreón de los Andrade. Donde un día estuvo aquel viejo palacio, casi un sueño, que ya no existe...

en su rincón javier martínez pérez-mendaña

Javier Martínez Pérez-Mendaña

Académico y doctor en Medicina

El casco histórico de Pontedeume.