El Concello pretende «compensar» así las molestias de la reparación
11 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Las terrazas de la calle Pardo Bajo prolongan su agosto aprovechando los primeros y soleados día de septiembre. Y podrán hacerlo hasta que concluyan las obra de reparación de la plaza del Callao, en teoría, hasta finales de año. Los trabajos en la zona inutilizan la vía al tráfico rodado, convirtiéndola en la práctica en peatonal. Y por ello, el Concello ha decidido autorizar que mesas y sillas ocupen la calzada hasta que finalicen los trabajos. El concejal de Economía e Facenda, Alejandro Langtry, argumenta que, de esta forma, «los compensamos de las molestias» que acarrean las obras.
Y la decisión ha sido acogida con gran satisfacción entre los negocios autorizados en una calle repleta de restaurantes y locales de hostelería. Ayer eran media docena las terrazas que al mediodía mantenían en funcionamiento sus instalaciones al aire libre.
Satisfacción en el sector
Tras un mes de agosto en el que las terrazas han supuesto un balón de oxígeno para los hosteleros locales, el inicio de septiembre también ha resultado exitoso. «Agosto ha ido estupendamente, y septiembre de momento muy bien», explicaba ayer el propietario del veterano restaurante El Caserío Vasco, Eduardo Castro. La decisión de prorrogar la autorización «nos parece muy bien» y está dispuesto a aprovecharla durante los próximos meses. «Si no llueve, los fines de semana también se podrá comer fuera».
Además, recuerda la vieja demanda de los negocios de Pardo Bajo por conseguir que su calle fuese peatonal, igual que las de los cascos históricos de Pontevedra, Ourense y Lugo donde se concentran los establecimientos de hostelería. Terrazas con vistas a unas obras que son, paradójicamente, las que les permiten seguir existiendo. A veces con ruido y polvo incluido. Pero «nunca llueve a gusto de todos», admite el hostelero.