20 abr 2012 . Actualizado a las 16:03 h.
Los bomberos inspeccionaron esta mañana las grietas aparecidas en el edificio situado en la esquina de las calles Santos y Alegre de Canido, que consta de bajo (en el que se ubica la frutería Víctor) y dos pisos.
El inmueble no fue desalojado, pero se valló la parte dañada. Técnicos del departamento de Urbanismo participaron también en la inspección. Fernando Piñeiro, dueño de la frutería, explicó que las grietas llevan ya unos años y son consecuencia de unas obras acometidas en los pisos del edificio.