Las reparaciones dependen en la actualidad de la cuadrilla municipal
31 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El gobierno local busca nuevas fórmulas para gestionar el mantenimiento del barrio de Recimil. Los conservadores, tras ganar las municipales del pasado mes de mayo, entregaron las tareas de reparación del barrio a la cuadrilla de obras municipal, que interviene bajo la supervisión de un técnico del Concello.
De esa forma, los populares rompieron con la fórmula que se venía utilizando desde finales de los años 90 y que incluía la participación de varias empresas privadas a las que se encargaban las obras de mantenimiento por vía de urgencia, es decir sin que fuese necesario un concurso público para determinar quien se haría cargo de ellas.
El concejal de Urbanismo, Guillermo Evia, señaló ayer que la fórmula que se utilice para gestionar el mantenimiento aún no está decidida, pero subrayó que será transparente y se ceñirá a la normativa vigente.
Otro estudio del barrio
Antes de decidir el modelo definitivo de mantenimiento, el gobierno local está a la espera de un nuevo estudio en detalle del barrio, que se encuentra amenazado por problemáticas complejas que van más allá de la conservación de las edificaciones, que están protegidas por la Administración gallega.
La posibilidad en apariencia más sencilla para garantizar la conservación de la zona es adjudicarla a una empresa privada mediante un concurso público.
El problema de ese modelo radica precisamente en lo complicado que es el barrio. La redacción del documento deberá ser muy precisa para que cubra de forma adecuada todas las posibles tareas que tendría que abordar la compañía contratada.
Evia rechazó en todo momento hablar de la gestión de sus predecesores y de la investigación que el Juzgado de Instrucción número 3 está desarrollando contra una presunta trama de adjudicaciones irregulares de obras. Albanese, la empresa considerada sospechosa por la policía de estar ligada a esas actividades, era una de las que se encargaban de forma habitual de las reparaciones en Recimil.
El concejal se limitó a subrayar que las obras en el barrio de las casas baratas se están haciendo ahora de una forma totalmente legal, a través de la cuadrilla del Ayuntamiento.
También rechazó hacer declaraciones sobre los dos aparejadores sospechosos, que también estaban ligados a los trabajos de mantenimiento del barrio de Recimil, y a quienes el actual gobierno local ha retirado las competencias en esa materia.