El catedrático de Historia del Arte de la Universidade de Santiago Alfredo Vigo Trasancos considera un «edificio de interés y conservable» la Fábrica de Lápices, «siquiera en sus elementos más singulares, entre los que están la chimenea y el volumen principal de su fachada». En un extenso artículo plagado de argumentos a favor de la conservación del inmueble (que está siendo demolido), Vigo Trasancos muestra su «sorpresa y perplejidad» al conocer el inicio de los trabajos de derribo.
El experto elaboró en el 2008, a petición del Consello da Cultura Galega, un informe sobre la pertinencia de declarar Ferrol Vello bien de interés cultural (BIC). En él, como el propio Vigo recuerda, destacaba la conveniencia de proteger el barrio «por ser el origen mismo de la ciudad» y de delimitar bien sus «espacios de respeto». Entre los edificios «muy destacables» Vigo Trasancos citaba en ese informe la propia Fábrica de Lápices «por el interés de su tipología industrial, el valor de su arquitectura art decó y por ser obra, además, del mejor profesional del momento, el arquitecto municipal Nemesio López». En la posterior declaración de BIC efectuada por la Xunta, y publicada en el Diario Oficial de Galicia, el área protegida quedaba delimitada al norte por la Fábrica de Lápices, «dejando esta dentro del entorno de protección». Por esto «no parece tener sentido que después de tantos esfuerzos argumentativos en favor de la protección, ahora se mire para otro lado y se convierta el documento oficial en simple papel mojado», subraya el catedrático.
El experto ferrolano lanza un llamamiento a la Xunta para que actúe «con un comportamiento ejemplar haciendo valer lo expresado en su diario oficial, aunque esté por hacer o aprobar el necesario plan especial de protección del barrio, que resulta imprescindible para iniciar su recuperación». También considera «importante» que los ciudadanos apoyen públicamente su «legado histórico», que las autoridades municipales «se impliquen en esa política de respeto» y que la empresa constructora «promueva lo nuevo sin arrasar en su integridad» el edificio.
Vigo Trasancos añade: «Soy consciente de que la Fábrica de Lápices no está en buen estado, que convive en un entorno de ruina preocupante que afecta a la práctica totalidad del barrio, incluso se puede entender en la realidad actual que acaso no merezca todo el edificio el mismo grado de interés y protección, pero todo esto se puede mejorar en un contexto social que se interese por la rehabilitación integradora que es, precisamente, el que propugna en principio toda sociedad civilizada que se identifica en sus declaraciones de BIC, siempre planteadas para proteger o un conjunto de intereses o un edificio destacable. Por esta misma razón podríamos derribar en cualquier momento lo que resta del teatro Renacimiento, porque se encuentra igualmente en un lastimoso estado y en el borde del conjunto histórico de A Magdalena».