Un ferrolano atesora 100.000 fotos de los barcos que transitaron por el canal desde el 2004
11 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Es una ría singular, con una entrada flanqueada por dos castillos y por la que al año transitan más de un millar de buques. A diferencia de otros puertos españoles, con tráficos mayores, el ferrolano es único, significado tanto por su protección como por su diversidad de empresas, que atraen hacia sus orillas barcos de todo tipo, desde gigantes carboneros con capacidad para transportar hasta 170.000 toneladas de mineral hasta las más pequeñas embarcaciones auxiliares del tren naval del Arsenal. Pesqueros, mercantes de todo tipo para cargar y descargar un amplio abanico de mercancías -como chatarra, madera, papel y gigantescas piezas eólicas, entre otros- buques militares con destino a su base, navíos para efectuar reparaciones en las instalaciones de Navantia y, en los últimos años, cada vez con mayor frecuencia, vistosos cruceros con pasajeros llegados principalmente del Reino Unido transitan por el interior de la ría, generando miles de operaciones. «Lo normal son unas tres maniobras al día, aunque hubo días excepcionales en los que llegamos a las diez o doce», explican desde el cuerpo de prácticos de la ciudad, testigos y protagonistas de primer nivel de la creciente diversificación de la rada local.
La incorporación del gas, primero como material de importación para la planta de Reganosa y, desde hace unos meses, también de exportación, ha acrecentado también el catálogo de materias que llegan por vía marítima a la ciudad.
Pero es que en Ferrol también se construyen barcos, una singularidad más a sumar a su puerto, lo que genera otras ceremonias marítimas de gran vistosidad, como las botaduras. De las gradas de la antigua Bazán ha salido el hasta ahora mayor buque de la flota militar española, el Juan Carlos I, que con una eslora (largo) superior a dos campos de fútbol y una altura equiparable a la de un edificio de 12 plantas, ha generado algunas de las estampas más vistosas del tráfico de navíos en Ferrol.
Atraques, embarques, entradas y salidas en diques, desestiba de todo tipo de materiales se suceden a diario, la mayor parte de las veces engarzados en la rutina de la ciudad, sin llamar la atención a los ojos de la mayoría de los ciudadanos. No ha sido así para Roberto Marín, que desde el 2004 ha sido testigo, detrás de su cámara de fotos, del gran trasiego marítimo de la ría. Experto en las mejores localizaciones para retratar los navíos, tanto en tierra como en la mar, se ha convertido en un auténtico documentalista sobre los buques que se mueven por la ría ferrolana. De hecho, su pasión por retratar los barcos le ha llevado, por un lado, a ampliar los conocimientos sobre el sector, a la par que acentuar la relación con la comunidad portuaria, que le ha brindado la posibilidad de capturar imágenes a bordo de las propias embarcaciones.
Ocho años después de iniciarse en esta afición, suma más de 100.000 fotos, obra del sinfín de horas dedicadas a la búsqueda de la mejor estampa y reflejo de la mayor parte de los buques más singulares llegados a la ría.
Volumen de tráfico con el que espera cerrar este año el Puerto de Ferrol
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Millones de toneladas