La Diócesis proyecta construir otra iglesia al norte de la ciudad

r. loureiro FERROL / LA VOZ

FERROL

Santa Mariña, San Pablo y San Xoán compartirían un nuevo complejo parroquial

04 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La Diócesis tiene en estudio el proyecto de construir una nueva iglesia, al norte de la ciudad, para atender las parroquias de Santa Mariña, San Pablo y San Xoán. En realidad -informan fuentes de la cúpula diocesana- sería bastante más que un templo, y seguiría el modelo del centro parroquial construido recientemente en Caranza. De manera que se trataría de un complejo en el que, junto al templo, se habilitarían también diferentes espacios para actividades parroquiales e incluso una residencia para los sacerdotes.

Desde la cúpula diocesana se subrayaba ayer que si bien es cierto que «en plena crise, a decisión non está tomada aínda de xeito definitivo, porque requeriría dun investimento moi notable», el Obispado es consciente de que «eses barrios teñen unha necesidade evidente, que hai que atender». En estos momentos, el Obispado estudia diferentes fórmulas para sacar adelante el proyecto. Fórmulas entre las que se encuentra la «cofinanciación». «E en calquera caso, comentan desde la Domus, sempre teríamos que pedir que as parroquias colaborasen economicamente no proxecto. Que, en calquera caso, é algo que sempre se fai na nosa Diócese, na que os recursos económicos sempre foron moi limitados. O Obispado financia a obra, pero contando coa colaboración parroquial». Lo que no se ha decidido aún es la ubicación que tendría el nuevo complejo. Aunque, eso sí, a la hora de barajar alternativas se tendría muy en cuenta que el norte de la ciudad es una de las zonas del municipio que ha incrementado su población más intensamente en los últimos años.

El canciller de la curia, canónigo catedralicio y responsable diocesano de Patrimonio, Félix Villares Mouteira, anunciaba ayer, por su parte, que el Obispado quiere hacer cuanto esté en su mano para proteger el más antiguo de cuantos edificios conserva Ferrol: la vieja capilla de Santa Mariña, sobre la que escribió, entre tantos otros, nada menos que el Padre Sarmiento. El templo solo conserva, de su factura original, la fachada principal; es decir, la que mira al Este. Durante el siglo XX, el inmueble sufrió rehabilitaciones francamente desafortunadas desde el punto de vista arquitectónico.

Pero ahora el templo está siendo utilizado de nuevo. Algo que no facilitan ni sus reducidas dimensiones ni el grave deterioro de la cubierta, que la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol quiere restaurar en los próximos meses. Juanjo Fernández, que además de delegado episcopal de Cáritas es el sacerdote que atiende las parroquias de Santa Mariña, San Pablo de Catabois y San Xoán. En la primera, dado el estado en el que se encuentra la llamada «iglesia nueva», la decorada con valiosos murales y mosaicos de José González Collado y Ricardo Segura-Torrella, afectada de aluminosis y cerrada al culto definitivamente, todas las actividades parroquiales se celebran en la vieja capilla. En la segunda, se cuenta con un templo «de factura moi modesta», el de las viviendas sindicales; y en la tercera, con la antigua capilla, antaño epicentro de una casi legendaria romería y edificio que ha sido muy modificado a lo largo del tiempo.

«Tan necesario»

«Sería moi bo que saíse adiante a idea de edificar aquí ese complexo parroquial tan necesario», dice el párroco, a la espera de que el Obispado le confirme la decisión definitiva.

Mientras tanto, Antón Martínez Aneiros, el que fuera primer párroco de San Pablo (parroquia creada comienzos de los años 60), subraya, por su parte, la importancia de que se ponga fin a unas carencias que ya casi cabría calificar de históricas. Aunque, eso sí, por razones casi sentimentales, también pide que se preserve la iglesia del barrio de San Pablo; y es más, que se rehabilite, a ser posible, íntegramente.