os últimos datos del paro, que lo sitúan en una cifra cercana a los cinco millones, no por esperados son menos dramáticos. Pero este hecho no ha cambiado el discurso electoral del candidato socialista a la presidencia del gobierno. El a lo suyo: hablar de recortes y amenazar con la pérdida de derechos si gobierna el PP. Como si el peor recorte no fuese la falta de trabajo. Y habla él, que acaba de dejar el gobierno, sin reconocer responsabilidad alguna en la manera de afrontar una crisis que nos condujo a donde estamos.
El asunto de los recortes se ha convertido en el eje del discurso electoral del Sr. Rubalcaba, que envuelve con ese término todo lo que hace, o el supone que va a hacer, el adversario, sea un aumento de horas lectivas o la prescripción de genéricos.
Recortes ya se han hecho, muchos e indiscriminados: congelación de pensiones, reducción del salario de los funcionarios etc. Los peores: los que se derivan de la falta de trabajo. Pero esto, con ser muy duro, puede ser soportable para los que saben que su salario o su pensión, aunque sea recortados, no les faltarán a fin de mes. Los parados, en muchos casos al borde de la exclusión social, están al límite. No engañemos a nadie. Si no se reduce drásticamente el paro no se podrán garantizar ni las prestaciones sociales mínimas para los más necesitados, que, en ocasiones, la única ayuda que reciben es la de Cáritas o de algún familiar en mejor situación. En Ferrol de esto sabemos mucho.
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