El vaso del marisqueo

FERROL

l vaso, como siempre, puede verse medio lleno o medio vacío. Y el caso del sector marisquero no va a ser una excepción.

Es cierto que el gremio, en la actualidad, no está pasando por un buen momento. La crisis de las zonas C ha hecho estragos en la productividad de la ría. En su especie más cotizada y que más se comercializa, la almeja babosa.

Si el vaso se ve medio vacío, es fácil caer en la tentación de augurar tiempos mucho peores para el sector. Porque el saneamiento de las aguas no es una realidad. Ni tiene una fecha concreta para que empiece a funcionar. Y porque la situación económica tampoco es que acompañe.

Pero el que suscribe prefiere ver el vaso medio lleno. En otras palabras, prefiere ver las potencialidades del marisqueo.

Los responsables de las cofradías de Ferrol y Barallobre han estimado que la reducción de la talla mínima de extracción de almeja, sumado al plan de depuración de la Xunta y a la regeneración seria de los bancos podría dar como fruto que se triplicase la producción y que, entre los dos pósitos, sumasen alrededor de 1.200 trabajadores. ¿Cuántas empresas de la zona tienen hoy esa cantidad?

Argumentos más que suficientes para reclamar, con urgencia, lo que es más importante. La recuperación de los bancos marisqueros. La aportación económica que se haga para ello no será nunca un gasto, sino una inversión. Porque garantiza futuro en una zona donde hace mucha falta.

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