Acepta derribar parte de la casa ilegal que levantó en Chanteiro

f. varela FERROL / LA VOZ

FERROL

La Axencia da Legalidade Urbanística había ordenado la demolición

21 sep 2011 . Actualizado a las 13:48 h.

El juicio contra el propietario de una parcela en la zona de Chanteiro, Ares, en la que construyó una casa (todavía sin terminar) infringiendo gravemente la normativa, se resolvió ayer en los juzgados de lo Penal de Ferrol con una sentencia de conformidad: J. L. V., sin antecedentes, aceptó seis meses de prisión, multa de doce meses a seis euros diarios y el compromiso de demoler la parte de la edificación ilegal. Con ello ya no se entró en la vista oral y la sentencia es firme, si bien es posible que la pena de cárcel quede suspendida por carecer de antecedentes y ser inferior a dos años.

La parcela se encuentra en el lugar de Cucheiro, en el que existía una caseta, pero el imputado procedió a ejecutar una reforma integral levantando una primera planta, con una superficie construida de 155 metros cuadrados para destinarla a vivienda. Carecía de licencia municipal. Se da la circunstancia de que el terreno está localizado en suelo clasificado como rústico y de protección especial por Espacios Naturales.

En todo caso, la obra es incompatible con el ordenamiento urbanístico, de acuerdo con la Ley de Ordenación Urbanística e de Protección do Medio Rural de Galicia. El asunto acabó en la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística de Galicia (APLU), por tratarse de suelo rural, el ente que incoó el expediente de ilegalidad, en diciembre del 2008, resolviendo que las obras eran ilegalizables y acordó su demolición.

Igualmente, la irregularidad tenía una vertiente de corte penal, además de administrativa, por lo que se dio cuenta al Ministerio Fiscal, que formuló la acusación contra el infractor. El tema queda zanjado con la sentencia.

Julio Iglesias, alcalde de Ares, explicó ayer que el Concello actuará contra todos los casos de ilegalidad urbanística que existan y que se encuentren bajo su competencia. Porque, explicó, en esta materia se reparten la inspección con la APLU (de la cual el propio Iglesias es vicepresidente). «Policía Local, policía urbanística y Seprona denunciarán todos los casos que aparezcan cada cual en su área», comentó. Si bien recordó que en Chanteiro se arrastra una situación con numerosas irregularidades «de hace más de 30 años» contra la que ha prescrito la acción penal o administrativa. «Esta es la causa de que vayamos contra unos y no contra otros».