Debe ser ya

Andrés Vellón H

FERROL

ay cosas que no pueden esperar más tiempo. Así de crudo. Cada día que se pierde en ellas es agravar un problema. O se solventan, o el negocio va a ir todavía a peor por estos lares. Que ya es decir.

No hay espacio en esta columna para enumerar las urgencias, pero sí para destacar tres grandes caballos de batalla de los que, en buena medida, va a depender el desarrollo económico local a corto y medio plazo.

El jueves pudimos ver ya la claridad con que se demanda el dique flotante para que la división de Reparaciones de Navantia sea más competitiva. Es parte del futuro. Y es incuestionable. Lo novedoso de la exigencia es la unanimidad política y social con la que va avalada. El primer paso para que fructifique. Ese cierre de filas sería también imprescindible para impulsar otros dos asuntos que siguen sin arrancar, a pesar de su relevancia.

La ría de Ferrol está aún sin sistema de depuración. Continúa siendo una joya ecológica y de producción marisquera manchada por la ineficacia de la administración, incapaz hasta el momento de poner coto a su deterioro con algo tan básico como el saneamiento. Inconcebible a estas alturas.

Y que no se quede en el tintero el ferrocarril al puerto exterior. Una inversión. No un gasto. Porque va a generar dinamismo económico, asentamiento empresarial, puestos de trabajo... Regatear con este proyecto, como se ha hecho tanto tiempo, tampoco es de recibo. Todo eso debe ser. Y debe ser ya. No hay tiempo.