El futbolista coruñés Marcos Remeseiro no formará parte de la primera plantilla racinguista en la próxima temporada. Juáncar, el secretario técnico del Racing, estuvo reunido ayer con el padre del jugador para intentar que el delantero se quedara en Ferrol aunque el coruñés quiere marcharse y todo indica que la próxima temporada de liga jugará en las filas del Cerceda.
Todo un varapalo para el Racing que tenía mucha confianza en que este jugador pudiera llegar al primer equipo. De hecho, estaba considerado como una de las perlas de la cantera racinguista, incluso hasta el propio presidente del Racing, Isidro Silveira, manifestó en numerosas ocasiones que era un jugador que le gustaba mucho y en el que confiaba de cara al futuro.
Todo el problema con Rafa Mella nace en su cesión al final de la pasada campaña al Galicia de Mugardos, con la idea de ayudar a los mugardeses a mantenerse en la Preferente Autonómica.
Para cederlo el Racing tuvo que darle de baja y además ofrecerle la carta de libertad, con lo que perdió todos los derechos de retención del jugador. Por si fuera poco, la reglamentación en el caso de las cesiones dice que un jugador que sale cedido no puede volver a jugar con su club de origen hasta que pasen seis meses. Ahí está el problema para el jugador, seguir en el Racing sería perderse nueve primeros partidos de liga en la Tercera División además de los que se disputen tanto en la Copa Diputación como en la Copa Federación.
El jugador entiende que es una situación que le perjudica mucho y de ahí que quiera dejar el Racing y fichar por otro equipo en el que pueda competir desde la primera jornada de liga.
Juáncar trató de convencer ayer a su padre ofreciéndole mil soluciones para que se quedara, aunque fue imposible un acuerdo. El jugador entiende que le perjudica mucho estar tanto tiempo sin jugar y no quiere ningún tipo de arreglo, solo busca solucionar esta atípica situación y sabe que para evitarla tiene que jugar en otro equipo que no sea el Racing.
Todo un error que el Racing cometió a la hora de ceder al jugador y que ahora provoca el quedarse sin uno de los jugadores más prometedores que han salido de la cantera. Puede que no llegue a ser un gran futbolista, nunca se sabe, aunque tiene una técnica envidiable y promete mucho a sus 19 años.