El último reto de Paula Hermida

Paulo Alonso Lois
paulo alonso FERROL / LA VOZ

FERROL

La ex tenista debuta en una prueba de 100 kilómetros y termina rota

21 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Paula Hermida acaba de completar un nuevo reto. La ex tenista ferrolana, que llegó a ocupar el puesto número 148 de la WTA, debutó hace unos días con éxito en el ultrafondo. Sin experiencia, sin entrenarse y sin grandes pretensiones más que probarse y pasarlo bien, completó a paso ligero, corriendo apenas un rato, los 100 kilómetros de la prueba de 24 horas de la sierra madrileña. Con salida y llegada en Colmenar Viejo, pasó por Manzanares El Real, Tres Cantos y San Sebastián de los Reyes. «Siempre me gustaron los retos, y lo conseguí», explica desde Madrid, donde trabaja.

Retirada ya hace años del tenis, Hermida se mantiene en forma gracias al pádel y algo de carrera, pero apenas tenía experiencia en el fondo. «Participé un par de veces el Memorial Adolfo Ros de media maratón y poco más», explica a sus 33 años. A raíz del comentario de unos amigos, salió la idea de la prueba de la Sierra Madrileña, que por otros compromisos no pudo intentar en años anteriores.

«Lo peor, el carril bici»

«Salimos el sábado a las 12 de Colmenar y completamos los 100 kilómetros el domingo a las 10 y cuarto. Anduvimos toda la noche sin parar ni dormir. La organización fijó avituallamientos cada 8 kilómetros, con agua y alguna barrita energética, y paradas en pabellones en los puntos 35 para comer, 50 para cenar y 88 ya por la mañana. Allí tenías a tu disposición fisioterapeutas», explica Hermida, que completó su recorrido por un entorno rural. «Fuimos csai todo el tiempo por la sierra, caminos, subidas, bajadas, y algún tramito por el centro de la ciudad. Lo peor fue el carril bici en Tres Cantos porque resulta matador para los pies», añade.

Como completar el desafío por la sierra sin entrenamiento ya era lo suficientemente complicado para Hermida, evitó esfuerzos en su debut en el ultrafondo. «Solo corrimos algo en algún tramo de bajada en el que era peor caminar porque forzábamos el cuádriceps frenando», explica la ex tenista, que afrontó la prueba junto a una pareja de amigos.

«Creí morir de dolor»

«La idea era dosificar. Hasta la mitad, fui bien. A partir del kilómetro 75 ya me costó, y del 88 al 100 creí morir de dolor. Notaba todo el cuerpo. Empecé tocada del gemelo, luego el cuádriceps, el isquio, el femoral... Sentí agujetas en los abdominales. Porque vas haciendo fuerza donde puedes. Supuse que rompería fibras, pero acabé por cabezonería», añade Hermida, que formó parte de un millar y medio de participantes en el que se mezclaron corredores de ultrafondo, maratonianos, amantes de las caminatas y de la aventura...

La ferrolana afrontó la prueba con más voluntad que medios. «Iba con zapatillas normales de correr, ropa de pádel, una mochila. Luego vi que debí ir más preparada, con bastones, medias para la circulación, un artilugio para que no me entrasen piedritas en los pies...», añade, pero aguantó pese a su momento crítico: «En el kilómetro 88 me dio un mareo y pensé que ya no terminaba. Me tomé un plátano y chocolate, bebí y se me pasó. Hice el resto del recorrido con bastones, gracias a los que no cargas tanto las piernas. Parecía que quedaba poco, pero cada vez íbamos a menos ritmo».

«No pensé que sufriría tanto»

«No pude ni estirar al acabar. Nunca tuve ese dolor de piernas y tenía el tobillo hinchado. El domingo no me podía mover. El fisio alucinó cuando me vio los gemelos y el isquio. Le llamó la atención que no fuese preparada», comenta, pensando ya en su siguiente prueba de pádel. No sabe si repetirá experiencia, aunque sí tiene claro que no cuenta con mucho tiempo para entrenar: «No pensé que fuese a sufrir tanto. No me importaría probar en un maratón».