Para muchos de los estudiantes que ayer se examinaban en el campus universitario de Esteiro, el mito de la selectividad se desvaneció nada más leer las preguntas de la primera prueba. «Si estudias un poco, es un examen fácil», aseguraba Alejandro Cobelo, estudiante del Tirso de Molina. Ayer, durante el descanso entre la primera y la segunda prueba, Alejandro y sus amigos hacían sus primeras reflexiones acerca de la temida selectividad.
«Pensé que estaría atacada», comentaba Almudena Pérez, alumna del Saturnino Montojo. Necesita una media cercana al 10, sobre 14, para poder matricularse en la doble licenciatura de Derecho y ADE. «Quiero ser notaria o registradora de la propiedad», detalla.
Los alumnos aseguran que les han preparado bien en sus respectivos centros y «los exámenes de selectividad son más fáciles que los del instituto». «Es peor los nervios previos y el miedo a fallar que el verdadero examen», explicaban dos estudiantes del IES Fragas do Eume.
Los alumnos rompieron el hielo con las preguntas sobre Lengua y Literatura española, un examen que para muchos de ellos no comprendía mucha dificultad. «No había nada que no hubiésemos visto en clase, aunque hemos hecho exámenes de selectividad de años anteriores que eran mucho más fáciles», explicaban dos alumnas del Tirso de Molina.
«Mañana lo celebraremos con una buena fiesta», coinciden muchos de los jóvenes. Ya sea «de botellón» o de fiesta «en casa de un amigo» estos preuniversitarios piensan antes de acabar en el que será «el verano» de sus vidas.