Paco Vázquez: «A Valentín no le tengo nada que enseñar»

Luís A. Núñez AS PONTES / LA VOZ

FERROL

El ex alcalde de A Coruña agasaja al candidato socialista en As Pontes

17 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Municipales 2011 ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||

El de ayer en As Pontes no era un mitin al uso. La convocatoria del PSOE era para una conferencia. Y el personaje, un ilustre como el ex alcalde de A Coruña y hasta hace poco embajador de España en el Vaticano, Francisco Vázquez. Su perorata trataba sobre el municipalismo pero a pesar de que «traía una chuleta», dijo, «al final no la voy a necesitar» porque «vengo en campaña a expresar mi respeto y admiración hacia Valentín, y a recabar el apoyo de todos hacia un alcalde que ha acreditado una gran capacidad de gestión». Porque, en opinión de Vázquez, ser «un gran alcalde no depende del tamaño de las ciudades».

«Es muy gratificante -prosiguió- reintegrarme en la vida política en España en un momento en el que se celebran unas municipales», en referencia a su reciente regreso a Galicia tras «un paréntesis de cinco años» en el Vaticano. Pues, argumentó: «Yo no he pretendido nunca otra cosa que ser alcalde de mi pueblo».

Y esa vocación dijo compartirla con Valentín González Formoso, actual regidor pontés y aspirante a la reelección, a quien Vázquez definió como «un alcalde pesado». Pues hizo referencia a la reciente visita del ministro de Industria y a «un compromiso de un ministro de un Gobierno» únicamente alcanzable cuando «el asesor del ministro diga: ?Coño, déjalo pasar de una vez porque si no me vuelve loco».

En definitiva, un alcalde, para Francisco Vázquez, es «un conseguidor». Y entre los logros de Valentín, argumentó uno «que fuera descendiendo la confrontación [política] en As Pontes, y eso es lo que le ha dado prestigio».

Porque, añadió parafraseando a Tierno Galván, «los programas electorales son unos libros muy bonitos que se hacen para no cumplirlos». Pues los programas son «los problemas de todos los días». Aunque, concluyó, «a Valentín no le tengo nada que enseñar» al respecto.