La organización, satisfecha del balance a pesar del efecto de la crisis
11 abr 2011 . Actualizado a las 12:40 h.La vigésimo segunda edición de la Feira do Libro de Ferrol cerró ayer sus puertas tras cinco jornadas de promoción y ventas que han dejado, según la organización, un balance muy similar al del pasado año. Así lo avanzaba ayer el director técnico de la cita, Antonio Martínez, apenas dos horas antes del cierre de las casetas instaladas en el Cantón. Reconoce que en las ventas ha influido la crisis: «La gente no se va al libro de cuarenta o treinta euros, se va al de 15 o 18». Pero se marcha «contento» porque «por lo menos la gente viene a tocar el libro y a verlo. Y se da cuenta de que no da corriente», bromeó.
Admite que en Ferrol «cuesta» captar participantes para una feria que en la que «todavía hay diferencias» con otras gallegas. En esta ocasión fueron nueve las librerías y editoriales que recalaron en la cita: Estraviz, Sargadelos, Metrópolis Cómics, Volumen Cultural, Cortizas, Day, Cartabón, Gran Enciclopedia Galega y la Central Librera de la calle Dolores. Miguel Justo, de esta última, cree que la feria le ha ido «bastante bien para como están las cosas». Y comenta que ha vendido, especialmente, libros sobre temas locales.
Desde la organización, se apunta que de lo más demandado en gallego fueron Asasinato no Consello Nacional, Resistencia e Indignádevos, mientras que en castellano triunfaron El ángel perdido y 1Q84. Entre los títulos preferidos de los más pequeños, A que sabe a lúa, Abrapalabra, Rapunzel, Dora la Exploradora y la exitosa colección de Geronimo Stilton. «El próximo año espero que vengan más casetas y haya más actividades para los niños y la gente mayor», confió Antonio Martínez.