ué lejos está en el tiempo aquel afán inaugurador de Fraga en la zona, todavía ministro de Franco: miradores, teleclubs... pero le quedó mucho por hacer porque ahora descubrimos que permanecen, todavía, muchos lugares pintorescos que ofrecer a la población local y al turismo foráneo. Ahí está el alcalde de Ares promoviendo la recuperación como atalaya de la batería artillera de Montefaro, cerca del monasterio de Santa Catalina, sobre Mugardos, si bien perteneciente al término municipal de Ares. Qué duda cabe que es una excelente idea. Tendría, no obstante, que complementarse con otras porque no es necesario buscar. Todos los puntos altos estratégicos entre Cedeira y Ferrol fueron observatorios o baterías de costa y centros de dirección de tiro. La lista es completísima: Campolongo y Meirás, en Valdoviño; As Lagoas, en Covas, y Montevello, sobre Esmelle, en Ferrol; Segaño y Coitelada, de nuevo en Ares, y otras vistas panorámicas tan impresionantes como Prioriño, ya remodelado por el Puerto. Solo falta que los alcaldes estudien un proyecto conjunto para repartirse los usos. Aunque no se trata de gastar y luego, al invierno siguiente, haya que invertir otro tanto porque se han llevado todo el cobre o las carreteras están impracticables. Ya que la zona perdió instalaciones militares, puede tener una digna compensación con nuevos usos de aquel sistema artillero que, afortunadamente, nunca entró en guerra, sí, en la Guerra Civil, pero eso es ya historia, también a recordar.