«Las obras más importantes están acabadas» o «una inversión superior a los 108 millones de euros -la aportación del Estado a un proyecto de financiación conjunta con la Xunta- hace suponer que nos debe interesar» el saneamiento de la ría de Ferrol. Con esas palabras rebatió ayer Josep Puxeu la exposición del diputado De Mesa, que criticaba que la depuración de la ría ferrolana es una intervención «que lleva desde el 2002 en el presupuesto».
Pese a todo, Arsenio Fernández de Mesa indicó que el horizonte en el que se sitúa ahora la finalización del saneamiento es el año 2014. E «independientemente de la buena voluntad política -añadió el diputado del PP-, le pido la licitación de estos tres tramos que quedan y la culminación de la obra».
Puxeu también reconoció las «dificultades» técnicas con las que se encontró el proyecto de la depuración de la ría. Concretamente, en la conclusión del emisario submarino de cabo Prioriño, que se prevé entregar después del próximo verano; y también la conexión del colector en el muelle interior de Ferrol con la estación de bombeo de A Cabana, una obra que tuvo que ser reconducida al enterrarse la tubería prevista en los lodos de la ensenada de A Malata.
Una vez concluidas esas actuaciones, la Confederación Hidrográfica podría inyectar aguas fecales hacia la depuradora según se vayan finalizando las partes más próximas al puerto del colector general.