Un árbol se desploma sobre un edificio de las sindicales

Rocío Pita Parada
rocío Pita Parada FERROL / LA VOZ

FERROL

El chopo, de casi veinte metros de altura, causó solo daños materiales

24 feb 2011 . Actualizado a las 20:12 h.

Un árbol de entre dieciocho y veinte metros de altura se desplomó ayer por la mañana sobre un bloque de las viviendas sindicales de San Pablo, en Catabois. Una empresa contratada por el Concello efectuaba la tala de uno de los últimos ejemplares que restaba por cortar en el parque que se está acondicionando, cuando el gran chopo se inclinó en sentido contrario al esperado y acabó golpeando el tejado, antes de caer desplomado sobre el suelo. A su paso, el tronco y sus ramas levantaron tejas, abatieron chimeneas y arrasaron tendederos y antenas, además de causar grietas en la cornisa y destrozar el canalón.

Los daños materiales afectaron al número dos de la calle Pumariño, un portal con seis viviendas, todas ocupadas en el momento del suceso. No se produjeron daños personales, pero sus inquilinos se llevaron un buen susto. Dos de ellos se despertaron con el golpe. «Si llego a estar en la ventana me machaca», aseguraba aún asustada una residente en el bajo izquierda. «Entraron las ramas adentro», añadió. «Aún me tiembla el cuerpo», apuntaba, al tiempo, su vecina de enfrente.

Según relataron testigos de los hechos, el desplome del árbol, pasadas las diez y media de la mañana, produjo un gran estruendo. En su caída dañó la canalización del agua, por lo que el suministro tuvo que ser cortado. Los vecinos avisaron también a la empresa de gas para que revisase si se vieron afectadas las conducciones.

Tala en altura

Al lugar acudieron agentes de la Policía Local y bomberos, que retiraron los elementos dañados que podían resultar peligrosos. Antes de su llegada, operarios municipales serraron el tronco del árbol caído. El concejal de Medio Ambiente e Servizos, Rafael Fernández Beceiro, que también se acercó al barrio, reconoció que la tala en altura, ejecutada por Artec, una empresa subcontratada por el servicio de parques y jardines, «son trabajos complicados y siempre entrañan un riesgo que se intenta evitar, pero que puede suceder». Las tareas forman parte del nuevo parque que se financia con cargo a los presupuestos participativos del 2009.