Manuel Montero, propietario del estanco de las Angustias
02 feb 2011 . Actualizado a las 13:30 h.Su padre era el dueño del mítico café bar Estanco Linares, que se encontraba ubicado en el antiguo barrio de Esteiro, demolido a finales de los años setenta para construir la nueva avenida. Entonces la familia se trasladó a la zona del Cantón, donde abrieron el Estanco de las Angustias. Manuel Montero Soto (Ferrol, 1982), lleva desde niño trabajando en el mundo del tabaco sin ser fumador. Ahora, dueño del establecimiento, ha decidido rehabilitar el local a pesar de «no estar pasando por el mejor momento de ventas».
-¿Cómo afecta la ley antitabaco a los estancos?
-Estamos vendiendo poco, pero hay que esperar para ver si realmente afecta la nueva ley. Enero siempre ha sido un mes muy flojo, la gente gasta mucho durante las Navidades y empieza el año gastando menos, y muchos fumadores se proponen dejar de fumar con el inicio del nuevo año.
-Ahora que está de moda dejar de fumar, ¿cómo se consigue que no se abandone el hábito?
-Las tabacaleras han incrementado las promociones. El precio no se puede bajar, así que se regalan mecheros, camisetas y merchandising con cada compra. También están viniendo azafatas para ofrecer los productos que representan. Y quienes no se pueden permitir fumar la misma marca porque el precio ha subido una barbaridad, no lo suelen dejar, cambian a otra marca más barata. Y ahora se fuma más tabaco de liar.
-Si las cajetillas han subido tanto el precio, ¿qué fuma la gente?
-Muchísimos clientes se han pasado al tabaco de liar. Vienen hombres mayores de 80 años que nunca en la vida se habían imaginado que tendrían que volver a liarse los pitillos. También estamos vendiendo muy bien unas maquinas para entubar cigarros vacíos.
-¿Los clientes se quejan de la nueva ley?
-Los fumadores son mucho más compresivos de lo que parece. La gente entiende que no se pueda fumar en restaurantes, edificios públicos o en sitios donde puede haber niños pequeños. Lo que peor ha caído es que no se pueda fumar en bares, pubs o discotecas.