Sin humos sí, pero llenos de colillas

F. Fernández FERROL/LA VOZ.

FERROL

Los nuevos hábitos impuestos por la ley antitabaco hacen proliferar por las calles los restos de cigarrillos; el Concello estudia colocar ceniceros al aire libre en el centro

12 ene 2011 . Actualizado a las 13:01 h.

Libres de humos sí, muy bien, pero llenos de colillas también. Desde que está prohibido fumar bajo cubierto, las puertas de los locales públicos, véase bares, cafeterías y restaurantes, aparecen constantemente manchadas de cigarrillos apagados. Los fumadores están desterrados a la lluvia y el frío con la nueva ley antitabaco, pero las calles sufren las consecuencias más que nunca. Algunos locales han colocado ya fuera unos ceniceros de emergencia, pero son solo unos pocos. Para tratar de remediar la situación y mantener la ciudad más limpia, el Ayuntamiento ferrolano distribuirá por todo el centro ceniceros de calle. El concejal de Medio Ambiente, Rafael Fernández Beceiro, confirmó que eso era así, pero que, de momento, aún está mirando alternativas. Es decir, que la medida no es para ya.

El edil detalló que están barajando dos posibilidades: o colocar recipientes para cigarrillos fijos en determinadas zonas de la ciudad o repartir ceniceros entre los hosteleros del centro para que los coloquen en el exterior del local. Parece que el Concello ferrolano se inclina por la segunda solución: «Es más rápida, y así evitamos problemas con Patrimonio», admite Fernández Beceiro.

El Ayuntamiento ferrolano no quiere encontrarse de nuevo de frente con los técnicos de la Consellería de Cultura y prefiere evitar que incluso unos ceniceros callejeros en el barrio de A Magdalena provoquen más fricciones. Las ha habido ya por los balcones del edificio del Ateneo, por el pintado del centro cultural Torrente Ballester y hasta por el color de los edificios en el barrio de Recimil. No está el horno para bollos.

Entre tanto, las colillas siguen adornando el suelo. No duran mucho, porque el personal de limpieza de Urbaser sigue barriendo las calles a todas horas por el centro, como siempre, pero efectivamente «hay más colillas» que nunca, reconoce Fernández Beceiro.

Prohibido tirar colillas

Aunque el Concello ferrolano hace la vista gorda, tirar desechos al suelo está prohibido por la ordenanza municipal de limpieza y, por tanto, la Policía Local podría sancionar al infractor. Lo mismo que sacudir la alfombra por la ventana (que se sigue haciendo) o dejar la bolsa de la basura en la calle fuera de las horas permitidas. Lo de tirar colillas también está penado por la ley de tráfico, que prevé multas de 150 euros para los conductores que lancen restos de cigarrillos por la ventana y la retirada de cuatro puntos del carné, tantos como si un agente de Tráfico descubre a un conductor que pasa de una señal de ceda al paso en un cruce.