La lluvia llenó Odeón y afectó a Ferrol

Beatriz García Couce
Beatriz Couce FERROL/LA VOZ.

FERROL

Las rebajas se iniciaron con mal tiempo, por lo que muchos prefirieron acudir al resguardo del centro comercial aunque en A Magdalena tampoco faltaron las ventas

08 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

Las adversas condiciones meteorológicas con las que se inició ayer la campaña de rebajas no lograron detraer la afluencia de los ferrolanos a los puntos de ventas. Sin embargo, la temporada de saldos no tuvo idéntica fuerza en las distintas áreas comerciales. Las intensas lluvias caídas a primeras horas de la mañana animaron a un gran número de consumidores a acudir al Dolce Vita Odeón, en donde una hora después de su apertura, es decir, en torno a las once de la mañana, había establecimientos en los que era prácticamente imposible no ya comprar, sino simplemente caminar.

Fue el caso de Massimo Dutti, en donde la larga y serpenteante cola copaba toda la parte dedicada a las prendas femeninas. «Venir a Odeón es coger el coche, encontrar aparcamiento fácil y sin mojarse, y por eso mucha gente se vino directo para aquí». La que así se expresaba era la propietaria de uno de los establecimientos del centro comercial, quien aseguró que había percibido incluso mayor afluencia ayer que en el primer día de las rebajas de invierno del año anterior.

Esa percepción también la compartieron las encargadas de otras tiendas del mismo recinto. «Hace mal tiempo y eso nos ayuda. Este es un sitio cerrado y con párking y por ello desde primeras horas notamos incremento», afirmó la trabajadora de una de las zapaterías de la gran superficie.

Mientras que la gran mayoría de los que se animaron a acudir a Odeón circulaban por el interior del centro con bolsas que atestiguaban que habían satisfecho en parte las ansias consumistas, otros se conformaban con mirar y comentaban que aún esperarían algunos días más con el objetivo de que bajasen los precios de algún producto ansiado.

Más animación

Si bien la incesante lluvia desanimó a primeras horas de la mañana la afluencia al centro de Ferrol, conforme fueron avanzando las horas las principales calles comerciales del casco histórico se fueron animando. Mientras que las dos empleadas de un céntrico establecimiento textil confirmaban que el inicio de la jornada había comenzado «demasiado tranquilo», en otros negocios aseguraban que la actividad había sido continua desde que habían abierto las puertas. «Llevamos toda la mañana sin parar y de hecho pensábamos que iba a haber menos gente. Para como fue la temporada no nos podemos quejar», explicaron las trabajadoras de una franquicia textil.

Algunos comercios de la zona centro también registraron aglomeraciones, como Bimba y Lola, y en otros, como el Supercor, la afluencia de gente desde el comienzo del día fue una constante.

De hecho, los establecimientos de ropa y calzado fueron los preferidos por los vecinos de la comarca para adquirir productos a precios atractivos.

Durante la tarde, con la tregua meteorológica, las calles del centro registraron una mayor animación. «La gente se queja de la crisis, pero en realidad las tiendas están llenas y en algunos sitios con largas colas, así que vender se vende», comentó la dueña de un comercio.

A la mitad del precio

En la mayoría, los productos presentaban rebajas del 50% sobre el valor anterior marcado, aunque el abanico de descuentos era amplio.