Un siglo al servicio del sector naval

Beatriz Couce redac.ferrol@lavoz.es

FERROL

La gigantesca curvadora fue adquirida en 1910 a la empresa británica Hugh Smith

05 ene 2011 . Actualizado a las 13:21 h.

Convive con la tecnología de vanguardia, con autómatas de corte láser, pero sigue manteniendo la misma validez que hace cien años, cuando comenzó a operar. Se trata de un cilindro Hugh Smith, una máquina para el curvado de gigantescas planchas de acero que utiliza el astillero ferrolano de Navantia en la construcción de buques desde el año 1910, cuando la adquirió a la empresa británica de ese mismo nombre. Para celebrar tan especial aniversario, la dirección de la antigua Bazán, que cuando compró el cilindro se denominaba la Sociedad Española de la Construcción Naval, celebró recientemente un acto interno en el que además de participar la plantilla del taller de elaborado, en donde está ubicada, el director, Esteban García Vilasánchez , invitó a participar a directivos de la compañía fabricante, de Glasgow, y también a dos ex empleados que a lo largo de etapas diferentes operaron este artilugio: Luis Bermúdez Arias , que comenzó a trabajar en 1937, y a Juan Viera Vidal , en 1972.

La Hugh Smith funciona en la fase inicial de la construcción de un barco. Tras el cortado de las planchas de acero de la estructura el navío, la máquina se ocupa de la curvatura de aquellas láminas que necesitan este modelado. Tiene capacidad para manipular planchas de hasta nueve metros y de entre 500 y 2.000 kilos que, debido a sus dimensiones, son colocadas en el cilindro con una grúa. Pese a ser centenaria, no tiene nada que envidiar a los más modernos dispositivos del naval. «Nuestro taller experimentó en los últimos cinco años la mayor evolución tecnológica de España en el ámbito del acero, con líneas totalmente automatizadas, y entonces se analizó la posibilidad de comprar otro cilindro. Pero cuestan entre 3 y 4 millones de euros y uno nuevo lo único que iba a aportarnos adicionalmente era control numérico, así que nos quedamos con esta que cumple perfectamente con las exigencias», explica Rafael Morgade , jefe del taller.

. La Hugh Smith está en las instalaciones incluso antes de que existiera ese taller. En el archivo fotográfico de la empresa se encuentran instantáneas que muestran como el cilindro está situado a cielo raso mientras avanza la construcción, en 1929, del taller de Herreros de Ribera, hoy de elaborado, en donde trabajan a diario unas 70 personas, aunque solo 12 operándola. Otra de similar antigüedad, con capacidades aún mayores, también opera en las mismas dependencias, pero no está datada, aunque sus responsables calculan que ronda los cien años. «La empresa fabricante nos dijo en el acto que estaba muy satisfecha de la calidad de la máquina, pero añadió que tampoco era bueno para sus ventas que durase tanto», bromeó Morgade.