Acalorado fue ya el debate plenario del 12 de abril de este año, cuando el gobierno llevaba por primera vez a aprobación la modificación puntual del Plan de Urbanismo; y acalorada se espera también la discusión prevista para mañana, día señalado para la celebración de un nuevo pleno extraordinario en el que se debatirá, de nuevo, la aprobación inicial del proyecto para dotar al polígono de Río do Pozo de en torno a un millón de metros cuadrados más al parque naronés, convirtiéndolo así en la segunda área más grande de Galicia. Pero la medida no cuenta con todos los apoyos, ya que PSOE y BNG ya mostraron su rechazo por segunda vez.
El plan votado en abril fue aprobado con los sufragios del entonces bipartito (Terra Galega y PP) y, a partir de ese momento, fue sometido a una serie de valoraciones técnicas y se remitió a la Xunta para que la Administración gallega emitiera cuantos informes fueran necesarios; entre ellos, el de evaluación de impacto ambiental.
Ese trámite ha quedado ya liquidado, al igual que la valoración de la Consellería do Territorio, que sugirió una ligera modificación técnica del proyecto. Por eso, el proyecto volvió al Concello y esta semana se dictaminó favorablemente en comisión de Urbanismo. Contaba Terra Galega los votos a favor de los mismos agentes, volviendo a apoyarse en el antiguo pacto con el PP.
Esas posturas hacen presagiar un futuro sin problemas en el filtro plenario, al trasladar los mismos votos de la comisión a la sesión extraordinaria de mañana. Y vuelta a la Xunta para que sea esta Administración la que se encargue de ratificar la decisión plenaria.
En el último envío, informaron ayer desde el Concello, la Xunta requirió una reforma puntual del proyecto. Y es que la ampliación prevista para el polígono abarca dos zonas, al norte y al sur del parque empresarial. La parte baja no presentaba problemas, pero sí la parcela más septentrional, ya que se encuentra pegada a la autovía AG-64. Por ese motivo, desde la Consellería exigieron que quedase documentada en el proyecto la franja reglamentaria de 20 metros de afectación a lo largo de la autovía.
Realizado este cambio, el gobierno local espera ahora dar luz verde a la modificación del Plan de Urbanismo, que supondrá dotar de usos mixtos a las áreas de O Feal y al entorno de la cementera, ubicada al margen del polígono mediante un plan de sectorización del terreno que fue anulado después por los tribunales.
Por una parte, la modificación del PXOM en curso permitirá regularizar la situación de esa factoría y, por la otra, justifica el alcalde, José Manuel Blanco, se genera una reserva de suelo para contar, de forma inmediata, «con espazo para calqueira industria que precise unha certa superficie e se queira instalar aquí».