Formado en el Racing, Silvar pasó al Somozas ya en su segundo año como juvenil. Después, también en el equipo de Pardiñas, jugó a las órdenes del ex racinguista Yosu. También tiene experiencia en el Endesa y en el Narón -en este último en dos etapas distintas-. Así que es el único jugador en activo con pasado en los cuatro clubes de la comarca que militan ahora en Tercera.
«La mía ha sido una carrera movidita», explica el jugador, de 33 años. «Fuera de Galicia, donde más tiempo pasé fue en Murcia. Allí me querían mucho. Estaba bien visto y me sentí a gusto, en equipos de una Tercera fuerte o en Segunda B. Disfruté del fútbol. A partir de los 30, ya buscas algo para compaginar con un trabajo de cara al futuro. Así que, cuando se presentó la oportunidad de volver y ponerme ya a trabajar, no la desperdicié», añade Silvar. «Desde entonces veo el fútbol como un complemento, algo que puedo compatibilizar».
Confiesa Santi Silvar que desconoce el número de clubes por los que pasó. En realidad, 13. «En cada equipo encuentras una experiencia positiva que extraer», considera. Pero reconoce que la peor etapa fue la que estuvo marcada por su lesión en el dedo meñique del pie. «Estuve año y pico sin recuperarme de verdad. En esa situación te desmoralizas un poco y pierdes la ilusión por el fútbol. Cada dos por tres se me abría la fractura. Llega un momento en que te dan ganas de dejar todo porque no ves una salida», lamenta. En el polo opuesto evoca las fases de ascenso con el Xove Lago, Mar Menor, Mazarrón, La Unión y Racing, con el que espera disfrutar la próxima primavera de una nueva.