La ampliación de la línea de autobuses urbanos para cubrir el tramo entre el hospital Arquitecto Marcide y el Naval continúa en el aire. La Xunta ha supeditado esta modificación a la firma del convenio para el plan metropolitano de transporte, que todavía no tiene fecha. Tanto Ferrol como Narón han aprobado ya el texto de este acuerdo, pero según fuentes oficiales de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, hay otros municipios con los que existen discrepancias y hasta que estas se solucionen no habrá vía libre para la medida.
Desde el Concello, el edil delegado de Transporte, Gerardo López Castrillón, mostró su preocupación por el retraso que acumula esta conexión. «Es una demanda incluida desde el principio en el plan de movilidad, por el tráfico que genera el centro sanitario. Ahora que el Naval ha sido traspasado la residencia es un todo», señaló el edil, que está dispuesto a presionar a la Xunta para conseguir que las líneas 1-B y 3 lleguen en su recorrido hasta el hospital básico de la Defensa. «Eso sería lo ideal», agrega. El problema estriba en que sobre esa línea tiene concesión la empresa Monbus -tras la compra de Rialsa-, en un trazado interurbano. La Xunta deberá arbitrar la negociación para permitir que ambas puedan compartir el servicio, como se consiguió hace meses en el caso nedense de O Puntal.