Un informe de Greenpeace alerta de la «transformación» del puerto de Ferrol por la construcción de nuevas instalaciones
20 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La costa de Galicia se ha transformado en la última década y también la de Ferrol. Un informe elaborado por Greenpeace bajo el título de Destrucción a toda costa 2010, alerta de cómo el puerto de la urbe naval ha comido espacio al mar, o como municipios costeros como Ortigueira, Mugardos o Pontedeume han aumentado su edificabilidad al 200% en los últimos diez años.
A la hora de hacer balance, la organización ecologista asegura que el puerto de la urbe naval «ha supuesto la construcción de nuevas instalaciones en la entrada de la ría, que actúan como barreras, alterando las corrientes marinas, cerrando la boca de la ría en un 60% y afectando espacios protegidos de Red Natura 2000». El resultado, concluye el escrito, «es la transformación de una zona protegida en excelente estado de conservación en una costa ocupada y contaminada que ha perdidos sus valores naturales».
Habla de transformación pero también de contaminación. Greenpeace denuncia los elevados niveles de vertidos de aguas fecales a las aguas. Y cita el caso de Ferrol que «en los últimos diez años tampoco ha recibido tratamientos de sus residuos orgánicos».
El informe se refiere al 2010 como el horizonte temporal en el que la urbe naval «se adapte por fin a los requisitos europeos de depuración». Sin embargo, no será así. Aunque las obras de la depuradora de Prioriño se encuentran prácticamente terminadas, la planta de tratamiento no podrá entrar en funcionamiento hasta dentro de unos dos años, cuando estén listas todas las canalizaciones del saneamiento.
Como consecuencia directa de la falta de depuración en la ría, Greenpeace matiza que «actualmente, el 42% de la superficie total de los bancos marisqueros están clasificados como zona C, como la ría de Ferrol o la de O Burgo».
«Agresiones»
En las páginas de este informe los ecologistas señalan con el dedo dos construcciones como «agresiones ambientales». Una de ellas es la planta regasificadora de Mugardos «situada a dos kilómetros del espacio protegido Costa Ártabra, a través del cual navegan anualmente decenas de buques gaseros que tienen como destino estas instalaciones».
También acusa Greenpeace a las administraciones de «falta de planificación». Y continúa: «A escasos veinte kilómetros del puerto exterior de Ferrol se aprobó en el 2005 la construcción de otra infraestructura similar, el de Langosteira, en A Coruña».
También denuncia la proliferación de los paseos marítimos en esta última década.