El técnico del Narón asegura que es importante formar un grupo que tenga claro la meta del ascenso
16 may 2010 . Actualizado a las 02:46 h.Luis Miguel García entrenó los seis últimos años al Narón Balompé en la Tercera División. Utilizó los primeros años para formar un equipo; en el cuarto disputó la fase de ascenso a la Segunda A, en la que cayó frente al Antequera malagueño, y en las dos últimas temporadas se ha quedado a las puertas de la promoción, ha sido quinto, lo que es todo un milagro teniendo en cuenta las posibilidades económicas del equipo naronés. Asegura que el éxito del Narón fue haber podido ilusionar a gente como Rubén Pardo, Pablo Rey, Álex López o Diego Piñeiro, que llegaron al club un poco tocados e involucrar en el proyecto a veteranos de la talla de Juanito, Fran Caínzos, Cuéllar o Manel Fernández Anido. De esta forma fuimos un gran equipo y jugamos una fase de ascenso. Recuerdo que aquella temporada Cuéllar, Rubén Pardo y Juanito fueron los tres máximos realizadores de la categoría».
Asegura que la Tercera División es una categoría tan dura como la Segunda B y que igualmente hay que entenderla y respetarla. Espera que el Racing acierte en los fichajes y sobre todo: «Mi recomendación es que triga a gente con ilusión, que el vestuario sepa lo que está en juego y que se salga a por todas desde el primer minuto de la liga. En Tercera hace falta mucha ilusión, con los jóvenes y también con los veteranos que se fichen. Ese fue nuestro éxito, todo el mundo estaba involucrado en el equipo».
Asegura que para fichar, el Racing debe asegurarse que los que vengan crean en el proyecto que se está formando. Opina que una oferta del Racing, si se hace bien, es irrenunciable para casi todos los jugadores de Tercera o Segunda B: «Rubén Pardo, por ejemplo, está claro que si el Racing le ofrece poco dinero, menos del que está cobrando en el Montañeros, y encima le pide que baje a jugar a Tercera, es normal que el jugador no quiera fichar. Rubén Pardo sabe que viene al Racing por poco dinero, que ayudará a subir al equipo y que probablemente si se sube al final de liga le pagarán una patada en el culo. Sin embargo, si tu lo haces formar parte de tu proyecto de futuro, con un contrato por tres temporadas en el que le aseguras que si subes a Segunda B le pagarás algo más, es difícil que Rubén Pardo diga que no viene. Lo mismo sucedería con otros jugadores, Felipe, del Cerceda o cualquier otro».
Sobre la continuidad de Luisito indica: «Los entrenadores no llegamos ni por un concurso de méritos ni por una oposición, dependemos de los presidente. Si Isidro Silveira considera que es lo más conveniente para el Racing ya está, no hay más que decir».
En cuanto al tema de los jóvenes señala: «Nosotros hemos tenido este año a Heber, Chis, Dieguito e Iñaki, el portero. Estoy contento con todos ellos, lo han hecho realmente bien, incluso, debido a las lesiones, han asumido más responsabilidad de la que les tocada. Entiendo que a todos ellos les ha faltado regularidad aunque también es verdad que la liga en Tercera se les hizo un poco larga».
Además de seis años en el Narón, Luis Miguel trabajó diez en la cantera del Racing y sabe que dar salida a la cantera es muy bueno aunque con cabeza. Insiste en que se fiche lo que se fiche, todo el mundo tendrá que sudar la camiseta para subir.