La honestidad de un presidente

FERROL

En el programa de Radio Voz, que dirige Pablo Portabales, ayer tuve ocasión de resaltar las declaraciones de Isidro Silveira, presidente del Racing de Ferrol, equipo que cumplirá en 1919 su centenario. Junto con los hermanos Lapique, el máximo paladín para que este Racing de Ferrol iniciase su andadura fue Paco Abrodes con el que colaboraron, como jugadores, los Cobelo, Pita, Lafitte, Touriño, Risso, Dorrío, entre otros. Aquel Racing jugó sus primeros partidos en el campo de Batallones y en el de la Estación, aunque pronto inauguró el de Caranza.

Como no podía ser menos, en la inauguración se enfrentó al Deportivo, jugando dos partidos que ganaron, como era esperado, los coruñeses que por algo tenían la experiencia de los 10 años anteriores jugando al fútbol. El Deportivo se había ofrecido a jugar gratis, uniéndose a la fiesta ferrolana con motivo de la presentación oficial del fútbol. La taquilla de los partidos fue entregada al Asilo Concepción Arenal de Ferrol.

Si aquel Racing llegó a nuestros días, al revés de lo sucedido a otros equipos que desaparecieron con el paso de los años, el casi milagro se debe a que en Ferrol siempre apareció un hombre para dar la cara por el equipo verde. La relación sería amplia, pero con mencionar a Beceiro, Sánchez Dopico, López Sueiro e Isidro Silveira parece que me siento cumplido.

El último, Isidro Silveira, es un caso nada frecuente en el fútbol español. Desciende el equipo que preside y él habla para los seguidores racinguistas sin recurrir a disculpas. "Esta temporada me equivoqué en todo", dijo en La Voz de Galicia la semana pasada.

Le deseo toda la suerte del mundo para la próxima temporada.