Como presidenta de la asociación de vecinos Rosalía de Castro de A Graña y a la vista del anteproyecto del tren al puerto exterior deseo exponer varios puntos por los intereses de los vecinos de esta parroquia y los que hacen uso y disfrute de la ensenada de A Malata.
Nuestra real villa, como todos saben, es un barrio histórico y con un plan de rehabilitación integral cuyos objetivos son: recuperación, conservación y valoración del patrimonio urbano, arquitectónico y cultural, y conservación y mejora de las condiciones paisajísticas, así como el espacio costero y del litoral de la fachada marítima del núcleo.
Oh, casualidades de la vida , ahora nos surge otro problema.
Primero, la confederación hidrográfica nos pone un túnel para el saneamiento a la depuradora en la parte alta de la calle Real Alta, destrozando para ello una masa arbórea de castaños de más de 50 años y cambiando toda la fisonomía de la ladera con el consiguiente daño para los vecinos por las molestias causadas por los ruidos y las grietas causadas en las casas por el uso de explosivos.
Segundo, el Ministerio de Fomento, a una distancia de 200 metros en línea recta, propone un túnel y un viaducto sobre la ensenada de A Malata con once pilares taponando e impidiendo la navegación y regeneración de dicha ensenada, en una ría ya bastante castigada por el paso de los años por el muelle carbonero, la planta de gas, etcétera, lugar el cual, saneado y recuperado, podría ser un auténtico criadero de marisco y un lugar idóneo para la práctica de los deportes náuticos.
Señores políticos, ¿no tienen nada que decir? ¿No son elegidos para defender los intereses de los ciudadanos?
¿No se sabía que si se hacía un puerto era necesario un tren? Los vecinos no nos oponemos al tren, pero sí a que la ría sufra otro impacto ambiental y los vecinos de la real villa de A Graña tengamos que soportar el tercer túnel bajo nuestra villa (militar, depuradora y tren) con las consiguientes molestias que ello conlleva.